El urbanismo es mucho más que una disciplina técnica. Es una forma de imaginar cómo queremos vivir, convivir y construir las ciudades del futuro. Con esta premisa, el Departamento de Territorio, el Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC) y la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) presentan Modélicas, ciudades y utopías 1859-1958 , una exposición que invita a recorrer un siglo de ideas que han marcado la historia del urbanismo moderno.
Incluida dentro de la programación de la Capitalidad Mundial de la Arquitectura y del Año Cerdà, la muestra reúne diez proyectos que, desde la teoría o desde su materialización, han influido decisivamente en la forma de pensar y planificar las ciudades contemporáneas. Algunos llegaron a transformar el territorio; otros permanecieron en el terreno de la utopía. Sin embargo, todos comparten una misma ambición: responder a los grandes retos de su tiempo e imaginar una nueva manera de habitar el mundo.
La exposición plantea un recorrido cronológico entre 1859 y 1958, un período en el que arquitectos, ingenieros y urbanistas formularon algunas de las propuestas más revolucionarias de la historia de la disciplina. Aquellas visiones, a menudo radicales o controvertidas en el momento de su aparición, siguen alimentando hoy el debate sobre la sostenibilidad, la movilidad, el espacio público o la relación entre ciudad y paisaje.
Del Eixample de Cerdà a la utopía espacial
El punto de partida es el Eixample de Barcelona, proyectado por Ildefons Cerdà en 1859, convertido en una de las aportaciones más influyentes del urbanismo moderno. Definida por Manuel de Solà-Morales como "el éxito práctico de un proyecto teórico", la propuesta de Cerdà sigue siendo un referente internacional gracias a una concepción de la ciudad basada en la igualdad de acceso, la higiene, la movilidad y la calidad de vida.
A partir de ese modelo fundacional, el recorrido presenta otras grandes visiones urbanas que redefinieron la disciplina. Aparece la Ciudad Lineal de Arturo Soria y Mata, que convirtió el ferrocarril en el eje estructurador del crecimiento urbano; la Garden City de Ebenezer Howard, pionera en la integración entre ciudad y naturaleza; o la Cité Industrielle de Tony Garnier, que planteaba una nueva organización urbana basada en las funciones productivas.

También están presentes movimientos que transformaron la planificación del siglo XX, como la City Beautiful de Daniel Burnham y Edward H. Bennett, con su monumentalidad urbana; el plan de Ámsterdam Zuid de Petrus Berlage, paradigma de la vivienda social de calidad; o la Broadacre City de Frank Lloyd Wright, una ciudad descentralizada en estrecha relación con el territorio.
El recorrido culmina con tres de los proyectos más emblemáticos de la modernidad: Chandigarh, concebida por Le Corbusier como una nueva capital para la India independiente; Brasilia, diseñada por Lúcio Costa y Oscar Niemeyer como símbolo de Brasil moderno; y La Ville Spatiale, de Yona Friedman, una propuesta visionaria que llevaba a la arquitectura hacia una dimensión casi utópica, imaginando estructuras elevadas capaces de adaptarse a las necesidades cambiantes de la sociedad.
Documentos, maquetas y una lectura comparada
Comisariada por Carlos Crosas, Fernando Marzá y Beth Tuà, la exposición ofrece una aproximación didáctica y comparativa a estos diez modelos urbanos. El visitante encontrará réplicas de documentos históricos, fotografías actuales de los espacios construidos y relieves a escala que permiten analizar las distintas propuestas desde una mirada transversal.
La selección se fundamenta en obras de referencia de la teoría urbanística, como Utopies et réalités (1965), de Françoise Choay, o Cities of Tomorrow (1987), de Peter Hall, y pone de relieve cómo muchas de las cuestiones planteadas hace más de un siglo la movilidad, la medición, la construcción, la densidad urbana, la densidad urbana de espacios colectivos.
Más allá del valor histórico de los proyectos, la muestra reivindica la capacidad del urbanismo para anticipar transformaciones sociales e imaginar posibles futuros. Las ciudades ideales no aparecen aquí como simples ejercicios de fantasía, sino como laboratorios de ideas que han condicionado la forma en la que hoy entendemos las metrópolis contemporáneas.
Reivindicar el legado de Cerdà
Uno de los objetivos centrales de la exposición es volver a situar a Ildefons Cerdà en el lugar que ocupa dentro de la historia internacional del urbanismo. Su teoría general de la urbanización y el proyecto del Eixample de Barcelona se presentan como un hito fundamental que influyó en numerosas experiencias posteriores y que todavía hoy inspira a investigadores y planificadores urbanos de todo el mundo.
En el contexto de la Capitalidad Mundial de la Arquitectura y del Año Cerdà, la muestra se convierte así en una oportunidad para entender cómo Barcelona no sólo es objeto de reflexión arquitectónica, sino también origen de una forma innovadora de pensar la ciudad.
La exposición puede visitarse hasta el 18 de octubre en la sede del COAC, distribuida entre el Ágora y el Altillo del edificio. La entrada es gratuita y ofrece un recorrido imprescindible tanto para los especialistas en arquitectura como para cualquier persona interesada en descubrir cómo las grandes utopías urbanas del pasado siguen inspirando las ciudades del futuro.