En el panorama del arte contemporáneo latinoamericano, la figura de Gyula Kosice emerge como un visionario adelantado a su tiempo. Cofundador del movimiento Madí y pionero en la incorporación del agua, la luz y el movimiento como materiales artísticos, su obra desbordó los límites tradicionales de la escultura para abrir nuevas posibilidades entre arte, ciencia y tecnología. Desde sus primeras exploraciones geométricas hasta su emblemática Ciudad Hidroespacial, Kosice imaginó futuros posibles donde la creación artística no solo interpela, sino que propone. Esta exposición invita a redescubrir su legado como una reflexión lúcida —y aún vigente— sobre la relación entre humanidad, entorno y porvenir.

La Ciudad Hidroespacial en la constelación de Vivian, 2009. (c) Fundación Kosice. Foto Max Pérez Fallik.
En el Museo Castagnino de la ciudad de Rosario, del 30 de abril al 16 de agosto de 2026, se presenta Gyula Kosice: En tiempo real, la primera exposición individual en la ciudad dedicada al artista argentino de origen húngaro Gyula Kosice. La muestra celebra el regreso de su obra al país tras su paso por el Museum of Fine Arts of Houston, reuniendo piezas que abarcan desde la década de 1940 hasta trabajos realizados en el siglo XXI, provenientes del Museo Kosice y de diversas colecciones públicas y privadas.

Gota acunada sobre las olas (1990). Colección Castagnino+macro.
Curada por Jazmín Adler, la exposición propone una inmersión en el universo kosiceano, donde el agua, la luz y el movimiento se convierten en materia poética y experimental. A través de esculturas participativas, proyectos utópicos y exploraciones tecnológicas, la muestra recupera el impulso visionario de un artista que desde muy temprano transformó las coordenadas del arte latinoamericano. Su trayectoria se inicia con obras como Röyi (1944), considerada una de las primeras esculturas móviles con participación del espectador en la región, y se expande con su rol clave en la fundación de la revista Arturo (1944) y los movimientos Arte Concreto-Invención (1945) y Madí (1946), espacios decisivos para la vanguardia rioplatense.
La exhibición también incluye un apartado dedicado a los vínculos de Kosice con figuras como Antonio Berni y Lucio Fontana, así como una instalación comisionada a la artista Mariana De Matteis y una selección de obras contemporáneas de la Colección Castagnino+macro. En conjunto, la propuesta traza un diálogo entre pasado y presente que evidencia la vigencia de sus exploraciones sobre la relación entre arte, ciencia y porvenir.