Por primera vez en la historia, el Perú estará representado en la La Biennale di Venezia por una artista indígena. Se trata de Sara Flores (Tambo Mayo, Perú, 1950), creadora perteneciente al pueblo Shipibo-Konibo de la Amazonía peruana, cuya obra ha contribuido decisivamente a visibilizar el lenguaje visual y espiritual de su cultura en el ámbito del arte contemporáneo.
El Pabellón Peruano presentará la exposición individual Sara Flores. De otros mundos, un proyecto que propone un acercamiento profundo a la cosmovisión amazónica a través de las pinturas de la artista. La muestra formará parte de la 61ª edición de la Bienal, titulada In Minor Keys, y podrá visitarse del 9 de mayo al 22 de noviembre de 2026 en el complejo expositivo del Arsenale, en la ciudad de Venecia.

El proyecto está comisariado por Armando Andrade de Lucio, quien actúa como comisario nacional encargado, con la curaduría de Issela Ccoyllo y Matteo Norzi. La exposición propone una inmersión en el sistema visual kené, un complejo lenguaje geométrico propio del pueblo Shipibo-Konibo que expresa mapas espirituales, relaciones con la naturaleza y conocimientos transmitidos a través de generaciones.
Desde 2015, la participación peruana en las exposiciones internacionales de arte y arquitectura de la Bienal es organizada por el Patronato Cultural del Perú, una organización privada sin fines de lucro dedicada a promover la presencia del país en uno de los escenarios más influyentes del arte contemporáneo mundial. Para la edición de 2026, PACUPE anuncia este nuevo proyecto que consolida el compromiso de Perú con la diversidad cultural y la visibilidad de las prácticas artísticas originarias.

Con De otros mundos, Sara Flores traslada al espacio expositivo las complejas tramas del kené, tradicionalmente presentes en textiles, cerámicas y pintura corporal. Sus composiciones —caracterizadas por ritmos geométricos y estructuras expansivas— evocan territorios simbólicos y energéticos que conectan el conocimiento ancestral amazónico con los debates contemporáneos sobre identidad, territorio y memoria cultural.
La presencia de Sara Flores en la Bienal de Venecia no solo representa un reconocimiento a su trayectoria artística, sino también un hito histórico: la inclusión de una voz indígena amazónica en el pabellón nacional peruano dentro de uno de los eventos más influyentes del circuito artístico internacional. Su participación abre así un espacio para que la cosmovisión del pueblo Shipibo-Konibo dialogue con audiencias globales desde el corazón mismo de la Bienal.