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Exposiciones

Le Large reivindica el vínculo entre el arte y la máquina

Renault inaugura en la isla Seguin un centro de arte contemporáneo diseñado por RCR Arquitectes con una exposición que reúne 120 obras de 55 artistas de 23 países.

Le Large reivindica el vínculo entre el arte y la máquina
bonart parís - 24/10/26

La historia industrial de Renault encuentra una nueva forma de expresión en Le Large, un centro de arte contemporáneo situado en la isla Seguin, al suroeste de París, que abre sus puertas con una exposición dedicada a explorar las relaciones entre el ser humano, la máquina y la sociedad industrial. El edificio, proyectado por los arquitectos catalanes Carme Pigem, Rafael Aranda y Ramón Vilalta, del estudio RCR Arquitectes, establece un diálogo entre la memoria de un lugar marcado por la producción automovilística y las posibilidades de creación que ofrece el arte contemporáneo.

La exposición inaugural, Moteur Imaginaire (El motor imaginario), podrá visitarse hasta el 7 de marzo de 2027 y reúne 120 obras de 55 artistas procedentes de 23 países. Comisariada por Cecilia Alemani, especialista italiana afincada en Nueva York y una de las figuras destacadas del comisariado internacional, la muestra combina piezas históricas de la colección del Fondo Renault para el Arte y la Cultura con nuevas creaciones encargadas a 17 artistas contemporáneos. El resultado propone una lectura del automóvil que trasciende su dimensión funcional para abordarlo como símbolo de innovación, progreso y libertad, pero también como agente de transformación tecnológica, ambiental y urbana.

La elección de la isla Seguin no es casual. En 1919, Louis Renault adquirió este territorio, que acabaría albergando una de las mayores plantas de producción automovilística de Francia. Durante décadas, la fábrica fue mucho más que un espacio de fabricación en cadena. La empresa desarrolló una relación singular con la creación artística, especialmente a partir de los años treinta, cuando comenzó a reunir obras contemporáneas. Esta vinculación se intensificó en las décadas siguientes mediante iniciativas que permitieron a diversos artistas acceder a materiales sobrantes y maquinaria industrial para experimentar con nuevos lenguajes y procedimientos.

Entre los creadores que encontraron en aquel entorno un campo de exploración figuran el escultor suizo Jean Tinguely, el artista venezolano Jesús Rafael Soto y el estadounidense Robert Rauschenberg. La fábrica se convirtió así en un territorio de intercambio entre la ingeniería, la industria y la imaginación artística. Algunas de las obras llegaron a integrarse en los propios espacios de trabajo: la cafetería acogió un mural cromático de Julio Le Parc, mientras que el restaurante incorporó paneles de Formica serigrafiados del pintor húngaro Simon Hantaï. La producción industrial y la experimentación estética compartieron durante años un mismo escenario.

La antigua planta fue demolida en 2004, pero su legado permanece como parte esencial de la identidad de la isla. Le Large recupera esta memoria y la proyecta hacia el presente, reivindicando la capacidad de la industria para generar contextos de creación y nuevas formas de colaboración. La exposición inaugural parte precisamente de este patrimonio para establecer conexiones entre las obras históricas de la colección Renault y las prácticas contemporáneas.

En el recorrido expositivo destacan las piezas de Jean Tinguely, cuyo universo mecánico encuentra una correspondencia directa con la historia del lugar. Su escultura Pit Stop incorpora componentes del monoplaza de Fórmula 1 Renault RE40, transformando elementos vinculados a la competición automovilística en materia escultórica. También figura Le Mur Bleu, de Jean Dubuffet, una obra de gran formato realizada a partir de existencias de resina epoxi de la fábrica. La intervención cromática de Julio Le Parc, con sus gradaciones de color y su sugerencia de movimiento, completa este diálogo entre percepción, materialidad y energía.

La selección histórica incluye asimismo obras de artistas como Victor Vasarely y Robert Doisneau, cuyas aproximaciones a la abstracción, la imagen y la modernidad contribuyen a ampliar la lectura de una colección vinculada a la evolución de la cultura visual del siglo XX. Frente a ellas, las nuevas producciones introducen otras perspectivas sobre la tecnología, el trabajo y las consecuencias sociales de los sistemas de producción.

La fábrica, el motor y la cadena de montaje funcionan como metáforas de una tensión permanente entre la creatividad individual y la organización colectiva. Las relaciones entre trabajadores, herramientas y mecanismos productivos aparecen atravesadas por cuestiones como la fatiga, el desgaste y los límites físicos del cuerpo. Algunas composiciones de herramientas mecánicas y robóticas evocan tanto los momentos de pausa como el agotamiento, y sitúan la experiencia humana en el centro de un paisaje tecnológico en transformación.

Con esta primera exposición, Le Large aspira a recuperar la relación entre la memoria industrial y la experimentación artística, al tiempo que participa en la regeneración de la isla Seguin. El nuevo centro se incorpora a un territorio cuya identidad estuvo durante décadas determinada por la fabricación de automóviles y que ahora busca otros usos culturales y urbanos. La arquitectura de RCR Arquitectes proporciona el marco para esta transición, conectando pasado y presente sin desvincular el proyecto de su contexto.

La iniciativa se inscribe también en una nueva etapa de la política cultural del grupo automovilístico. Creado en junio de 2024, el Fondo Renault para el Arte y la Cultura tiene como objetivos apoyar la creación urbana contemporánea y dar visibilidad a la colección artística de la compañía. Moteur Imaginaire inaugura este capítulo recuperando obras, experiencias y materiales que muestran cómo la industria puede convertirse en un espacio de pensamiento y experimentación.

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