La familia, a menudo rodeada de un aura de protección e intocabilidad, puede ser también el escenario de las heridas más profundas. Sobre esta contradicción se articula Dime, niña bonita , la primera novela de Laura Galve, escritora barcelonesa de treinta años que se ha alzado con el III Premio Diana Zaforteza, un galardón que reivindica nuevas voces de la narrativa en lengua castellana.
La obra, que llegará a las librerías el 4 de noviembre publicada por Galaxia Gutenberg, se adentra en un decisivo verano en la vida de Manuela, la protagonista, que tiene quince años cuando su madre abandona el hogar familiar y ella se queda con un padre alcohólico. A partir de esta ruptura, la novela construye un relato de formación en el que el dolor, la desprotección y la necesidad de comprender el mundo de los adultos se convierten en el punto de partida de una búsqueda personal. Manuela tendrá que aprender a encontrar su propia voz en medio de una realidad que cuestiona las certezas sobre las que había construido su identidad.

El jurado ha destacado "la inteligencia y la audacia en el uso de los recursos narrativos", así como la potencia emocional de una historia que huye de las respuestas previsibles. En la lectura del veredicto, la escritora Mariana Enríquez subrayó también la mirada inmediata y sincera de Galve, capaz de abordar una materia íntima y compleja sin caer en la obviedad. La novela pone así en cuestión la sacralización de los vínculos familiares y abre interrogantes sobre la posibilidad del perdón, responsabilidades afectivas y fracturas que pueden marcar el paso hacia la edad adulta.
El Premio Diana Zaforteza, dotado con 20.000 euros y la publicación de la obra ganadora, distingue una novela inédita escrita en castellano por un autor menor de 43 años, la edad que tenía la editora mallorquina cuando falleció, en el 2022. El galardón se anunció y libró en Barcelona Zaforteza.

En esta tercera edición, el jurado ha estado presidido por la editora Valeria Miles e integrado por el periodista de New York Times Nicholas Casey, Cristina Fuentes, directora del Hay Festival Internacional, el escritor Santiago Roncagliolo y Joan Tarrida, director del sello editor de la obra premiada, que ha participado con voz pero sin voto.