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Exposiciones

Pamplona recupera el espíritu de la vanguardia entre arte, historia y memoria

La Ciudadela se incorpora a los Encuentros de Pamplona/Iruñeko Topaketak 2026 con exposiciones de Hito Steyerl, Mona Hatoum y tres jóvenes artistas, en un diálogo entre la creación contemporánea, los relatos del pasado y las huellas de la historia.

Pamplona recupera el espíritu de la vanguardia entre arte, historia y memoria
bonart pamplona - 15/10/26

Los Encuentros de Pamplona ocupan un lugar singular en la historia cultural española. En 1972, en plena dictadura franquista, la ciudad navarra se convirtió en un laboratorio de experimentación artística e intelectual que reunió música, poesía, cine, artes visuales y nuevas formas de pensamiento. Aquella cita, impulsada por el artista José Luis Alexanco y el compositor Luis de Pablo con el apoyo de la familia Huarte, desafió las fronteras tradicionales entre disciplinas y abrió una ventana a las corrientes internacionales de la vanguardia. Su importancia trascendió el acontecimiento para situar a Pamplona en el mapa de las grandes experiencias culturales de la época, en un contexto político marcado por la censura y las restricciones a la libertad de expresión.

Más de medio siglo después, los Encuentros de Pamplona/Iruñeko Topaketak vuelven a proyectar esa voluntad de conectar arte, pensamiento y sociedad. En su edición de 2026, la Ciudadela se convierte en uno de los principales escenarios de esta confluencia, con propuestas que exploran las relaciones entre memoria, testimonio, conflicto e imagen. El Polvorín, el Horno y la Sala de Armas acogen exposiciones e intervenciones de artistas de distintas generaciones y procedencias, junto a obras de la Colección de Arte Contemporáneo del Ayuntamiento de Pamplona y de la Colección de Arte Contemporáneo de la Fundación 'la Caixa'.

La programación recupera así una dimensión esencial de los Encuentros: la capacidad del arte para interrogar el presente desde diferentes lenguajes y perspectivas, al tiempo que cuestiona los espacios, los relatos históricos y las formas en que se construye la memoria colectiva. La arquitectura de la Ciudadela, antigua fortificación concebida con fines militares, deja de ser un mero contenedor para incorporarse al sentido de las propuestas, estableciendo una tensión entre su pasado defensivo y las posibilidades críticas de la creación contemporánea.

La presentación de las exposiciones contó con la participación de Maider Beloki Unzu, concejala delegada del Área de Cultura; Iñaki Apezteguia Morentín, director general de Cultura del Gobierno de Navarra; Izaskun Azcona, delegada en Navarra de la Fundación ”la Caixa”, y las comisarias Elena Olave y Jone Rubio, responsables de una de las propuestas centrales de la programación.

Un lugar que no es aquí, la memoria como materia artística

La primera planta de la Sala de Armas acoge Un lugar que no es aquí, una exposición colectiva que reúne obras de Ainhoa Apezteguía, Nagore Chivite y Leire Lacunza en diálogo con una selección de piezas de la Colección de Arte Contemporáneo del Ayuntamiento de Pamplona. Comisariada por Jone Rubio Mazkiaran y Elena Olave Duñabeitia, la muestra puede visitarse del 1 de octubre de 2026 al 31 de enero de 2027.

El proyecto toma como punto de partida la relación entre la historia del edificio y las experiencias personales que pueden depositarse en un espacio. La Sala de Armas, construida a finales del siglo XVI con una función militar, constituye un escenario cargado de significados. Sobre esa memoria arquitectónica se superponen ahora imágenes, palabras, gestos y vivencias cotidianas que abren nuevas vías para pensar aquello que permanece, aquello que se transforma y aquello que, pese a su ausencia, sigue condicionando nuestra manera de mirar.

La exposición no propone una reconstrucción lineal del pasado, sino una aproximación abierta a sus rastros. La evocación, lo poético y lo indefinido articulan un recorrido en el que las obras no pretenden fijar una única interpretación de la memoria, sino hacer visibles sus fisuras, sus silencios y sus múltiples capas. El diálogo entre las creaciones actuales y las piezas de la colección municipal establece correspondencias entre distintas generaciones, experiencias y formas de representar el mundo.

Nagore Chivite Lizarraga (Aos, Navarra, 1999), Ainhoa Apezteguía Extramiana (Pamplona, 2002) y Leire Lacunza Miranda (Donostia-San Sebastián, 1996) abordan la memoria como un proceso en permanente construcción. Sus trabajos parten de materiales y experiencias próximas para explorar cómo los recuerdos individuales pueden adquirir una dimensión compartida y cómo las imágenes y los relatos participan en la elaboración de una identidad colectiva.

A través del vídeo, la fotografía, el montaje y la instalación, las tres artistas despliegan diferentes estrategias para materializar aquello que a menudo resulta difícil de nombrar. Lo cotidiano se convierte en materia de investigación artística, mientras la relación entre presencia y ausencia adquiere un papel central. La memoria deja de entenderse como un archivo cerrado para revelarse como un territorio en movimiento, atravesado por la experiencia, la interpretación y el paso del tiempo.

En este sentido, Un lugar que no es aquí encuentra uno de sus principales valores en la relación que establece entre las obras y el edificio que las alberga. El pasado militar de la Ciudadela no funciona únicamente como telón de fondo, sino como una presencia que condiciona la lectura de las piezas. La exposición invita a pensar cómo los espacios históricos acumulan significados y cómo el arte puede reabrirlos, cuestionarlos y ofrecer nuevas formas de habitarlos.

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