Vista desde el espacio, la Tierra se revela como una obra en constante transformación. Las costas dibujan fronteras cambiantes, los bosques forman grandes masas de color y los océanos exhiben una inmensidad que contrasta con la fragilidad de los ecosistemas. Esta perspectiva, fascinante e inquietante, articula Miradas orbitales. El planeta a vista de satélite , una exposición que propone una aproximación visual, científica y crítica a nuestro entorno a partir de las imágenes obtenidas por las misiones de la Agencia Espacial Europea (ESA). Del 8 de octubre de 2026 al 9 de febrero de 2027, CaixaForum Girona invita a los visitantes a contemplar el planeta desde una distancia que permite descubrir tanto su belleza como las transformaciones provocadas por la actividad humana.
Las fotografías tomadas desde la órbita terrestre constituyen el punto de partida de un recorrido que va más allá del impacto estético. Las imágenes de satélite, con sus texturas, formas y contrastes cromáticos, ofrecen una representación singular del paisaje y, al mismo tiempo, se convierten en instrumentos para interpretar fenómenos que a menudo escapan a la percepción cotidiana. Las instalaciones interactivas de la muestra facilitan esta lectura e introducen el concepto de antroposfera, entendida como el ámbito de interacción humana que se incorpora a los sistemas naturales y altera sus equilibrios.
La exposición explica cómo funciona la red de satélites de observación de la Tierra, desarrollada por la ESA en colaboración con la Unión Europea. Mediante tecnologías como el radar, las cámaras multiespectrales y la altimetría, estas misiones permiten obtener información continua sobre el estado del planeta. La comparación de imágenes de diferentes períodos hace visibles cambios en el territorio, la contaminación atmosférica, la transformación de los ecosistemas y la evolución de las zonas urbanas.

Pluma de la erupción del volcán Anak Krakatau, en Indonesia. 5 de septiembre de 2026. © Copernicus Sentinel-3 (ESA).
El recorrido se organiza en torno a los grandes sistemas interconectados de la Tierra. La atmósfera se muestra a través de las misiones Sentinel-4 y Sentinel-5, que monitorizan contaminantes como el metano y el ozono; la hidrosfera y la criosfera, mediante Sentinel-3 y Sentinel-6, permiten seguir la evolución de los océanos y otras masas de agua, así como los efectos del cambio climático sobre los hielos. La biosfera centra su atención en Sentinel-2 y la misión Biomass, dedicada a estudiar la biomasa forestal y el carbono almacenado en los bosques, mientras que Sentinel-1 observa, con tecnología radar, las transformaciones de la superficie terrestre, desde los cambios urbanos hasta determinados fenómenos geológicos.
Más allá de la divulgación científica, Mirades orbitals plantea una cuestión esencial: ¿cómo podemos aprender a mirar lo que estamos transformando? La distancia orbital no aleja al espectador del planeta, sino que le proporciona una nueva perspectiva para reconocer la interdependencia entre sus sistemas. En este sentido, las imágenes se convierten en una herramienta de conocimiento y también en una invitación a asumir responsabilidades ante la crisis ambiental.