El Atrio Digital del MORERA. Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Lleida abre un nuevo espacio de experimentación con Signes , una escultura cinética audiovisual de Playmodes que propone una forma diferente de entender la relación entre luz, movimiento, sonido y espacio. Instalada en la planta baja del museo, la obra sustituye la idea de composición fija por un sistema vivo, cambiante e imprevisible, capaz de generar una experiencia que nunca se repite exactamente.
Creada por Playmodes, taller de artesanía y diseño contemporáneo fundado por Santi Vilanova y Eloi Maduell, Signes se sitúa en un territorio fronterizo entre el arte cinético, la abstracción, el light art y la música visual. La pieza funciona como un lienzo generativo en el que la luz deja de ser un simple elemento de iluminación para adquirir una dimensión estructural y expresiva. El movimiento de sus componentes construye formas, ritmos y secuencias visuales que al mismo tiempo tienen una correspondencia sonora.
La obra se comporta así como un instrumento autónomo de música visual. Un conjunto de reglas geométricas y compositivas determina sus posibilidades de transformación, pero estas reglas incorporan también cierto grado de indeterminación. Es precisamente en esa tensión entre orden e imprevisibilidad donde Signes encuentra su fuerza: cada configuración nace de un sistema preestablecido, pero el resultado final conserva una dimensión abierta e irrepetible.
El visitante asiste al proceso escultórico permanente de transformación. Las formas aparecen, se desplazan, se articulan y desaparecen, mientras el sonido acompaña y amplía cada movimiento. La dimensión visual y la acústica no funcionan como dos capas independientes, sino como un único lenguaje audiovisual en el que lo que se ve y lo que se escucha forman parte de una misma estructura.

En este sentido, Signes explora una cuestión central de la creación contemporánea vinculada a las tecnologías digitales: ¿qué ocurre cuando el arte deja de ser un objeto estable y se convierte en un comportamiento? Playmodes plantea una obra que no se limita a mostrar una imagen generada digitalmente, sino que construye las condiciones para que esa imagen pueda evolucionar. La obra no es sólo lo que aparece ante los ojos del espectador, sino también el sistema que permite que aparezca.
El resultado se sitúa a medio camino entre el comportamiento orgánico y la automatización digital. Existe una aparente libertad en las formas que emergen, pero esa libertad está sostenida por una arquitectura de reglas, algoritmos y decisiones compositivas. De esta forma, Signes convierte el tiempo en un material artístico más. Cada instante es una configuración provisional de un organismo que no deja de modificarse.
La incorporación de la pieza en el Atrio Digital del MORERA refuerza, al mismo tiempo, la voluntad del museo de abrirse a lenguajes que exploran las posibilidades creativas de las nuevas herramientas tecnológicas. El espacio de la planta baja se consolida así como un ámbito destinado a prácticas que cuestionan las fronteras tradicionales entre arte, tecnología, sonido y diseño.