Nueve farolas callejeras recorren en una línea curva la sala expositiva de La Fabra Centro de Arte Contemporáneo. No iluminan, pero evocan una ciudad ausente, reconstruida en el espacio institucional a través de uno de sus elementos más cotidianos. Sobre esta estructura, LUCE perfora frases, enunciados y pensamientos que aparecen como una escritura fragmentaria y que remiten a las múltiples formas con las que la ciudadanía deja rastro sobre el espacio público. Así toma forma De cola de ojo , la instalación site-specific con la que LUCE inaugura la nueva temporada del centro de arte.
Liberados de su utilidad habitual, se convierten, las farolas, en soportes de una escritura que recuerda a los carteles que se acumulan por las calles de cualquier ciudad. Anuncios de limpiezas, mudanzas o pequeños servicios, papeles escritos a mano o fotocopiados y tiras de números de contacto forman un paisaje efímero que cambia con el tiempo. Lo que en el espacio urbano suele pasar desapercibido se convierte aquí en materia artística y objeto de contemplación.

LUCE no reproduce literalmente el paisaje de los anuncios enganchados al mobiliario urbano, sino que extrae su lógica y la traslada a una instalación que se mueve entre la escultura, la escritura y la memoria de la ciudad. Las farolas dejan de ser simplemente elementos funcionales para convertirse en superficies de lectura, mientras las palabras perforadas sobre el metal evocan una especie de grafito silencioso.
La ciudad es el espacio de exploración, aprendizaje y creación de LUCE. Su práctica se arraiga en el arte urbano y el graffiti, y es en este territorio donde aparece el interés por la escritura, una presencia que recorre buena parte de su obra. La calle se convierte así en un lugar de acción y recopilación, un espacio donde las experiencias, las palabras y las imágenes se transforman en material artístico. El dibujo y la escritura actúan como formas de destilar esta experiencia urbana.
En De cola de ojo , esta mirada sobre la ciudad se concentra en aquellos elementos que a menudo sólo percibimos de manera periférica. Las farolas forman parte del paisaje hasta el punto de que dejemos de verlas; también los papeles enganchados, los mensajes improvisados y los anuncios que colonizan muros y mobiliario urbano suelen desaparecer bajo la mirada cotidiana. LUCE rescata estos signos marginales y los sitúa en el centro de la experiencia expositiva, obligando al espectador a modificar su habitual habitual manera de mirar.
La instalación forma parte, a su vez, de Interludi #2, el ciclo de programa público de La Fabra Centro de Arte Contemporáneo que propone desdibujar los límites entre exposición y programa público. En esta edición, la palabra ocupa el centro de la reflexión y se explora desde diferentes disciplinas y prácticas, entre ellas la performance, la escritura y el sonido. La propuesta de LUCE amplía este territorio desde la experiencia espacial y visual, situando el lenguaje en un espacio intermedio entre el objeto artístico y el rastro de la vida cotidiana.

La precariedad de los anuncios urbanos también forma parte de la poética de la prenda. Los carteles que ofrecen servicios, con sus tiras de números de contacto que ondean con el viento y que la lluvia termina borrando, constituyen una forma de comunicación destinada a desaparecer. LUCE recupera esa fragilidad y la convierte en una reflexión sobre la memoria, la comunicación y las marcas que dejamos en los espacios que compartimos.
El mismo título, De cola de ojo , apunta hacia esa voluntad de mirar lo que habitualmente queda al margen. El artista trabaja con los signos que pueblan la ciudad sin reclamar una atención específica y los traslada al interior del centro de arte, donde adquieren otra temporalidad y nueva capacidad de significación.
La propuesta, que se podrá visitar hasta el 10 de enero de 2027, abre así la nueva temporada de La Fabra Centro de Arte Contemporáneo con una instalación que cuestiona las fronteras entre calle e institución, entre arte y vida cotidiana, y entre lo que decidimos mirar y todo lo que, a pesar de formar parte constantemente de nuestro paisaje, sólo llegamos a percibir de cola.
LUCE
De cola de ojo, 2026
9 farolas callejeras grabadas con las siguientes frases:
El mismo gesto de día, el mismo gesto de noche. Un spray en muchos sitios. Pintura y paisajes. Suena y pienso que eras tú. Eres tú.
Bajo la lluvia seguros, La tierra mojada.
La insistencia con la que aparecer.
El sendero espontáneo creado al andar. Iluminados. Tú mando projectada en la pared, luna llena.
Todo lo que ocurre entre una y otra. Ambos sentidos. Entre carreteras, y un aerosol rojo con el que seguir. La columna que quedaba, al tocarla quemaba.