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Exposiciones

Pap Souleye Fall imagina refugios frente al control digital

El MIT List Visual Arts Center celebra su 40 aniversario con una exposición que explora la vigilancia, la tecnología y las posibilidades de escapar de los sistemas de control a través del universo de DEAD PIXEL.

List Projects 35: Pap Souleye Fall, MIT List Visual Arts Center, Cambridge, Massachusetts, 2026. Photo: Mel Taing.
Pap Souleye Fall imagina refugios frente al control digital

El MIT List Visual Arts Center de Massachusetts presenta, con motivo de su 40 aniversario, una exposición dedicada al artista Pap Souleye Fall, cuya práctica artística explora los errores tecnológicos como espacios de refugio frente a los grandes sistemas de control. La muestra podrá visitarse del 30 de julio al 29 de noviembre de 2026 en el centro de artes visuales del Massachusetts Institute of Technology (MIT).

Artista y creador de cómics, Fall desarrolla una obra multidisciplinar en la que conviven instalación, performance, dibujo, escultura, vídeo y narrativa gráfica. Buena parte de sus trabajos recientes se articula alrededor de DEAD PIXEL (2020-en curso), un proyecto que utiliza el lenguaje de la tecnología y los videojuegos para reflexionar sobre la vigilancia, la identidad y las relaciones de poder en la sociedad contemporánea.

El propio concepto de 'píxel muerto' constituye el punto de partida de esta investigación. En el ámbito de los videojuegos, el término designa aquellos puntos negros que aparecen en una pantalla cuando un fallo del hardware provoca que un píxel quede permanentemente apagado. Para Fall, esa interrupción de la imagen perfecta y continua no representa únicamente un error: se convierte en una grieta, una puerta hacia territorios ocultos en los que todavía es posible imaginar formas de autonomía.

Un universo construido alrededor de la fuga

El protagonista de DEAD PIXEL vive perseguido por THE DATA COLLECTOR, una figura que pretende apropiarse de sus sentidos a través de los órganos asociados a ellos. En un primer momento, DEAD PIXEL entrega voluntariamente sus ojos, sus oídos, su boca y su piel, hasta descubrir que la relación es profundamente desigual.

La huida comienza entonces con la ocultación de su nariz, el último sentido que conserva, y con la creación de una nueva piel verde, semejante a una pantalla de croma, que le proporciona una extraordinaria capacidad para camuflarse.

A partir de esta confrontación, Fall construye una alegoría sobre la vigilancia contemporánea. Los sentidos de DEAD PIXEL funcionan como una metáfora de los datos personales, entendidos por el artista como un material de enorme valor. La información se aproxima así al alma y al conocimiento que las personas acumulan tanto individual como colectiva y culturalmente.

Esta dimensión narrativa se amplía en la nueva instalación NOMANISANISLAND REDIRTRENDER (2026), concebida específicamente para la exposición. En ella, el universo de DEAD PIXEL adquiere una dimensión física mediante esculturas elaboradas con residuos electrónicos procedentes del campus del MIT, estructuras de madera y objetos de papel maché que incorporan materiales encontrados.

La instalación tiene su origen en una línea de trabajo que Fall comenzó en 2023 durante su residencia en Recycled Artist in Residency (RAIR), en Philadelphia. El artista sitúa a DEAD PIXEL y THE DATA COLLECTOR en lo que define como 'el sistema digestivo interminable del espacio digital', una estructura capaz de conectar los mundos virtuales con sus consecuencias materiales.

Centros de datos, residuos electrónicos y vertederos forman parte de este paisaje oculto detrás de la aparente inmaterialidad de la tecnología. En este contexto, NOMANISANISLAND REDIRTRENDER transforma los restos de una cultura marcada por el hiperconsumo en un entorno exuberante en el que aquello que había sido descartado vuelve a hacerse visible.

Los monitores inutilizados se convierten en superficies para dibujos minuciosos, mientras pequeños libros de madera con bisagras incorporan nuevos fragmentos de la historia de DEAD PIXEL. Estos elementos apuntan además hacia uno de los proyectos de largo recorrido de Fall: la creación de una biblioteca dedicada a DEAD PIXEL y THE DATA COLLECTOR, concebida como un conjunto de miles de volúmenes destinados a ampliar progresivamente este universo narrativo.

Tecnología, vigilancia y resistencia

La exposición también sitúa la obra de Fall en diálogo con las ideas de fugitividad desarrolladas por pensadores como Fred Moten. El concepto alude a determinadas formas de vida, pensamiento y creatividad negra que buscan escapar de la captura y la clasificación ejercidas por los sistemas dominantes de poder.

En DEAD PIXEL, esta tensión aparece representada a través de la persecución constante entre el protagonista y THE DATA COLLECTOR. La capacidad de esconderse, desaparecer o permanecer fuera del alcance de quien pretende controlar la información se convierte así en una forma de resistencia.

Fall incorpora además referencias históricas que amplían el significado político de sus objetos. Algunos de sus motivos textiles retoman los patrones de las colchas asociados históricamente al Underground Railroad, la red clandestina que ayudó a personas esclavizadas a escapar en Estados Unidos. Otros elementos recurrentes, como las formas de cacahuete, remiten a la estrecha relación de este cultivo con las historias del colonialismo y la esclavitud en África occidental.

De este modo, la tecnología no aparece en la obra de Fall como un fenómeno aislado o exclusivamente contemporáneo. Sus mecanismos de control se conectan con historias mucho más antiguas de vigilancia, explotación y resistencia, al tiempo que las estrategias de fuga atraviesan diferentes épocas y contextos.

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