La Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco ha puesto en marcha un dispositivo de vigilancia sobre el patrimonio cultural de la región tras el sismo de magnitud 7,2 registrado este jueves en el sur de Perú, con epicentro en las proximidades de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región de Ayacucho.
Aunque el movimiento telúrico se sintió en distintos puntos de la zona andina, hasta el momento no se han reportado daños personales ni afectaciones al patrimonio cultural de Cusco. La institución mantiene, sin embargo, un seguimiento preventivo ante la posibilidad de nuevas réplicas.
Desde los primeros minutos posteriores al terremoto, la DDC Cusco activó sus protocolos de seguridad y puso en marcha labores de evaluación en los espacios bajo su competencia. El operativo incluye la revisión de museos, parques, zonas y sitios arqueológicos, además de los diferentes locales institucionales, con el objetivo de detectar de manera temprana cualquier posible daño estructural o patrimonial.
Liliana Valverde, jefa de la Unidad de Defensa Nacional y Gestión del Riesgo de Desastres de la DDC Cusco, explicó que la prioridad es mantener una vigilancia constante sobre los bienes culturales y garantizar una respuesta rápida ante cualquier eventualidad.

Vista de Cusco, con las banderas de Perú ondeando frente a la catedral de la Plaza de Armas, en el centro histórico de la ciudad.
La responsable señaló que, por ahora, no existe ningún reporte de afectación al patrimonio cultural ni de daños personales, aunque los equipos permanecen atentos ante la posibilidad de que se produzcan réplicas que puedan alterar la situación.
La directora ejecutiva de la DDC Cusco, Maritza Rosa Candia, ha ordenado asimismo mantener en alerta permanente a los equipos técnicos y reforzar el seguimiento de los espacios culturales y arqueológicos de la región.
En paralelo, la actividad turística en los principales centros arqueológicos de Cusco continúa desarrollándose con normalidad. Las autoridades culturales mantienen el seguimiento de estos espacios como medida preventiva, sin que hasta el momento se haya comunicado ninguna incidencia que obligue a modificar las visitas.
El terremoto se registró a las 13.00 horas del jueves 21, hora local, según los datos del Instituto Geofísico del Perú (IGP). El organismo situó el epicentro aproximadamente a 35 kilómetros de Coracora, en Ayacucho, y estableció una profundidad de 108 kilómetros. Tras el movimiento principal se registraron dos réplicas de menor intensidad.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) informó inicialmente de tres personas lesionadas, además de daños en 11 centros educativos y al menos 12 establecimientos de salud, tanto en Ayacucho como en otras zonas próximas al epicentro.
Las primeras informaciones internacionales situaron la magnitud del movimiento ligeramente por debajo de la estimación peruana. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calculó de manera preliminar una magnitud de 6,7.
Mientras continúan las evaluaciones en las áreas afectadas, Cusco mantiene activado su sistema de prevención patrimonial. La vigilancia adquiere especial relevancia en una región que concentra algunos de los conjuntos arqueológicos y bienes culturales más importantes de Perú, aunque por ahora el sismo no ha dejado constancia de daños en este patrimonio.