El Museo de Bellas Artes de Álava presenta Fantasía y razón. Estampas de Goya en la colección del Museo de Bellas Artes de Álava, una exposición que permite contemplar reunidas las cuatro grandes series de grabados de Francisco de Goya (1746-1828): Caprichos, Desastres de la guerra, Tauromaquia y Disparates. Un conjunto excepcional que forma parte de la colección del museo desde 2022.
Las estampas llegaron a la institución alavesa mediante una dación en pago de deudas tributarias realizada por la Fundación Celaya Letamendi a la Diputación Foral de Álava. El conjunto permite acercarse a una de las facetas más incisivas de Goya y comprobar cómo, a través del grabado, el artista convirtió la imagen en una herramienta de crítica, reflexión y cuestionamiento de su tiempo.
Las cuatro series recorren territorios tan diversos como la violencia, la guerra, los abusos de poder, las supersticiones, las injusticias o determinados comportamientos humanos. Son imágenes que no ofrecen respuestas cerradas, sino que obligan al espectador a detenerse ante ellas y construir su propia interpretación.
Entre las piezas reunidas destacan además las diferentes ediciones de las series. Caprichos, Desastres de la guerra y Disparates corresponden a primeras ediciones, mientras que Tauromaquia está representada mediante una segunda edición.
Una crítica mordaz de la sociedad
Realizados entre 1797 y 1799, los 80 grabados de Caprichos constituyen una de las empresas más audaces de Goya. El artista utiliza la sátira y la imaginación para diseccionar los comportamientos humanos y poner bajo el foco las contradicciones presentes en distintos ámbitos de la sociedad.
La serie fue concebida como un conjunto que debía contemplarse como un todo, casi como un libro en el que las imágenes pudieran leerse en relación unas con otras. La primera edición, publicada por el propio Goya en 1799, tuvo una vida breve. El temor a las posibles represalias de la Inquisición, ante el carácter crítico y reformista de la propuesta, llevó al artista a retirar la serie de la venta.

La guerra convertida en horror
Los 80 grabados de Desastres de la guerra fueron realizados entre 1810 y 1815, tomando como trasfondo la guerra de la Independencia española. Frente a cualquier representación heroica del conflicto, Goya muestra sus consecuencias más crudas: violencia, muerte, sufrimiento y atrocidades.
Las escenas poseen una enorme intensidad dramática y sitúan a las víctimas en el centro del relato. El artista no se limita a documentar un episodio histórico concreto, sino que construye una reflexión universal sobre la brutalidad de la guerra.
La serie permaneció inédita durante la vida de Goya, probablemente condicionada por el contexto político posterior al regreso de Fernando VII. No sería publicada hasta 1863, cuando la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando editó por primera vez las estampas.
La mirada de Goya sobre la tauromaquia
En 1816, Goya se acercó a un asunto de enorme popularidad en la España de su tiempo con Tauromaquia. La serie está formada por 33 estampas dedicadas al mundo de los toros, un tema aparentemente alejado de la carga política de otras obras del artista.
Sin embargo, Goya introduce en ellas una mirada propia, marcada por los contrastes de luz y sombra y por una aproximación que se aleja de una celebración convencional de la fiesta. La primera edición no obtuvo el éxito comercial esperado y fue considerada un fracaso desde el punto de vista de las ventas.
El misterio de los Disparates
La última de las cuatro grandes series, Disparates —conocida inicialmente como Proverbios—, fue desarrollada entre 1815 y 1824, aunque quedó inconclusa cuando Goya abandonó España y se instaló en Burdeos.
El conjunto está formado por 18 estampas caracterizadas por la ambigüedad, las escenas oníricas y la dificultad para establecer un significado único. A diferencia de otras series, las imágenes carecen de leyendas y tampoco presentan una numeración que facilite su orden o interpretación.
Goya dejó las planchas sin publicar y la primera edición no apareció hasta 1864, nuevamente de la mano de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. El propio título de la serie ha sido objeto de interpretaciones: Proverbios fue la denominación utilizada en aquella primera edición, mientras que posteriormente se impuso el término Disparates.
A través de estas cuatro series, Fantasía y razón permite descubrir un Goya especialmente atento a las zonas oscuras de la condición humana. Sus estampas siguen interpelando al presente porque, más allá de las circunstancias históricas que las originaron, hablan de miedo, violencia, injusticia, poder y fragilidad humana. Una mirada que, más de dos siglos después, continúa obligando al espectador a mirar y, sobre todo, a pensar.