La moda puede dialogar con el arte de muchas maneras, pero pocas veces ese encuentro se convierte en una extensión tan tangible de la experiencia museística como en la colaboración entre la Fondation Beyeler, en Riehen, cerca de Basilea, y MyBestys by Cristina Castañer. En el marco de la gran retrospectiva dedicada a Yayoi Kusama, la institución suiza encargó a la diseñadora española una colección exclusiva de bolsos concebida como un puente entre creación contemporánea, artesanía y sostenibilidad.
La propuesta sitúa a Cristina Castañer como la primera diseñadora española invitada a desarrollar una colección para la Fondation Beyeler, un hito que refuerza la dimensión cultural del proyecto. No se trata de una simple colaboración comercial, sino de una intervención pensada como un auténtico 'diálogo entre arte y objeto': una manera de prolongar el universo de Kusama más allá de la sala expositiva y llevarlo al terreno de lo cotidiano.
Un homenaje textil al universo de Kusama
La colección de MyBestys nace al calor de la retrospectiva que la Fondation Beyeler dedica a Yayoi Kusama, figura esencial del arte contemporáneo japonés e internacional. Su obra, marcada por la repetición, los puntos, la obsesión por el infinito y la creación de espacios inmersivos, ha generado uno de los lenguajes visuales más reconocibles de los siglos XX y XXI. La muestra en Beyeler recorre más de siete décadas de producción y reúne obras icónicas junto a uno de sus célebres Infinity Mirror Rooms, subrayando esa experiencia envolvente que define su práctica.
En ese contexto, la propuesta de MyBestys no busca ilustrar la obra de Kusama de forma literal, sino reinterpretar su imaginario desde el objeto cotidiano. La colección traslada al bolso —pieza íntima, funcional y profundamente personal— algunos de los ejes conceptuales que atraviesan el trabajo de la artista: la repetición, la vibración visual, la fuerza del color y la capacidad del diseño para activar una experiencia emocional.
Nueve piezas exclusivas, cuatro de ellas expuestas en la Fondation Beyeler
La colección exclusiva está compuesta por nueve modelos, de los cuales cuatro se exhiben en la propia Fondation Beyeler, reforzando así la dimensión expositiva del proyecto. Cada bolso ha sido concebido como una pieza singular, a medio camino entre el accesorio de autor y el objeto artístico, con una atención especial a la materialidad, la construcción y la memoria de los tejidos.
Más allá de su presencia en el museo, estas creaciones resumen la identidad de MyBestys, firma fundada por Cristina Castañer a partir de una mirada que une calidad, funcionalidad y creatividad. En ellas se reconocen los rasgos que definen el universo de la marca: una producción artesanal realizada en España, el uso de materiales recuperados de alta calidad, una estética luminosa y colorista, y un estilo que combina frescura con una elegancia atemporal.
Sostenibilidad y moda circular: una segunda vida para materiales con historia
Uno de los aspectos más relevantes de la colección es su dimensión sostenible. Fiel a la filosofía de MyBestys, Cristina Castañer ha apostado por la reutilización de materiales y por una forma de producción que entiende el diseño como un ejercicio de continuidad, no de descarte. Para esta colaboración, la diseñadora ha dado una segunda vida a lonas únicasvinculadas al proyecto, combinándolas con antiguas telas vintage procedentes del universo Castañer.
De ese cruce nacen bolsos que no solo destacan por su singularidad estética, sino también por su capacidad para activar una narrativa de moda circular. Cada pieza se construye a partir de materiales que arrastran una historia previa y que, en lugar de quedar fuera del circuito productivo, se reincorporan al presente mediante una nueva forma, una nueva función y un nuevo contexto.
Uno de los detalles más significativos se encuentra en el interior de los bolsos. Según la firma, cada pieza incorpora forros elaborados a partir de materiales de antiguas alpargatas de Castañer, un gesto que conecta de manera especialmente elocuente tradición, memoria textil y circularidad. Lo que en otro contexto habría sido residuo o archivo inactivo se convierte aquí en parte esencial del diseño: una capa invisible a primera vista, pero cargada de sentido.
El sello MyBestys: artesanía, intimidad y diseño con relato
Si esta colección resulta especialmente sugerente es también porque encarna con claridad la filosofía de MyBestys. La marca ha construido su identidad sobre la idea de crear piezas con alma, objetos que no solo cumplan una función práctica, sino que establezcan una relación afectiva con quien los lleva. No es casual que el nombre de la firma remita a esa idea de cercanía: 'MyBestys' significa 'mis íntimos', compañeros de vida con los que compartir momentos y experiencias.
Esa dimensión emocional convive con un fuerte compromiso con la producción responsable. En el relato de la marca, la reutilización de textiles, el aprovechamiento de materiales recuperados y el trabajo artesanal local forman parte de una misma visión: la de una moda que reivindica el tiempo, el oficio y la singularidad frente a la lógica de la producción acelerada.
En este sentido, la colaboración con la Fondation Beyeler amplifica esa identidad y la sitúa en un contexto cultural de alto valor simbólico. Los bolsos de Cristina Castañer no aparecen aquí como simples derivados de una exposición, sino como piezas que absorben la energía conceptual del museo y la traducen a un lenguaje propio: el de la artesanía contemporánea, la sostenibilidad y el diseño de autor.
Del museo al gesto cotidiano
Lo más interesante de esta colección quizá resida en esa capacidad para desplazarse entre mundos. Por un lado, se inscribe en el territorio del arte contemporáneo a través del diálogo con Kusama y con una institución como la Fondation Beyeler. Por otro, mantiene los pies en la vida diaria: son bolsos pensados para ser usados, tocados, habitados. Esa doble condición —objeto funcional y objeto con resonancia artística— es la que da profundidad al proyecto.