El próximo jueves 16 de julio, Figueres acogerá la charla Ver empezar una guerra. Agustí Centelles y la construcción visual de un conflicto , a cargo del fotógrafo, artista visual e investigador Ricard Martínez Teruel. La propuesta se enmarca en la conmemoración del 90 aniversario del estallido de la Guerra de España, un episodio clave para comprender la historia contemporánea del Estado español y, también, de la Europa del siglo XX.
Este mes de julio se recuerda el 90 aniversario del golpe de estado de 1936, el levantamiento militar que precipitó el inicio de un conflicto que marcaría de forma profunda la vida política, social y cultural del país. El fracaso parcial de ese golpe —impulsado por los militares con el apoyo de una trama civil— desembocó en una guerra abierta entre los dos bandos en disputa. En ese desenlace tuvo un papel determinante la resistencia en las calles de Barcelona desde las primeras horas del 19 de julio.
En la capital catalana, el llamado alzamiento nacional se tradujo en un enfrentamiento armado en el que las clases populares, con el apoyo de los cuerpos policiales leales a la República, lograron derrotar a la rebelión militar surgida de los cuarteles. La victoria republicana en Barcelona fue decisiva: dio impulso y legitimidad a otras ciudades como Madrid o Valencia, que también permanecieron fieles a la legalidad republicana.
Aquellas horas convulsas quedaron fijadas por el objetivo de varios reporteros gráficos, que convirtieron a la batalla urbana de Barcelona en uno de los primeros grandes relatos visuales de la guerra. Las imágenes publicadas en la prensa nacional e internacional no sólo documentaban los hechos: también contribuían a construir la narrativa de un conflicto que acababa de estallar. Fotógrafos como Sagarra, Pérez de Rozas o Agustí Centelles siguieron de cerca aquellos acontecimientos, pero fue Centelles —el más joven de todos ellos en ese momento— quien intuyó con mayor claridad la trascendencia histórica de lo que estaba pasando.
Centelles se convirtió así en el reportero que tomó más fotografías durante esas horas decisivas. De entre todas, algunas se han convertido en icónicas, como la de los guardias de asalto parapetados tras una barricada de caballos muertos, una imagen que con el tiempo se ha consolidado como una de las representaciones más potentes y reconocibles de la Guerra Civil.
La conferencia de Figueres propone acercarse a los hechos de julio del 36 desde la perspectiva de la fotografía y, especialmente, de su capacidad para moldear la memoria colectiva. Para ello contará con la presencia de Ricard Martínez Teruel, artista visual, fotógrafo, historiador, docente y fundador del proyecto Arqueología del Punt de Vista.
Martínez centra buena parte de su trabajo en la refotografía, una disciplina que pone en relación dos o más imágenes tomadas desde un mismo punto de vista en momentos distintos del tiempo, a menudo separadas por décadas. Más allá del ejercicio formal, esta práctica se convierte en una herramienta crítica para analizar la relación entre imagen, memoria y territorio, y para entender cómo las fotografías del pasado condicionan nuestra mirada sobre el presente.
A través de proyectos que combinan investigación histórica y creación visual, Martínez ha investigado cómo determinadas imágenes acaban configurando los paisajes culturales y la forma en que una sociedad recuerda sus episodios más traumáticos. En esta ocasión, su intervención se centrará en el reportaje que Agustí Centelles realizó el 19 de julio de 1936 en Barcelona, un conjunto de imágenes fundamental para entender no sólo el estallido de la guerra, sino también la construcción visual de ese momento fundacional del conflicto.