El edificio Lina Bo Bardi del Museu de Arte de São Paulo Assis Chateaubriand (MASP) acoge Carolina Caycedo: Confluências, la primera exposición individual en Brasil de la artista colombiana Carolina Caycedo (Londres, 1978), una de las voces más singulares del arte latinoamericano contemporáneo. Comisariada por Isabella Rjeille, se podrá ver hasta el 4 de octubre, curadora del museo, la muestra reúne fotografía, instalación, vídeo, performance y dibujo en un recorrido que sitúa el agua, los territorios y las memorias colectivas en el centro de la experiencia artística.
La obra de Caycedo se ha consolidado como un espacio de cruce entre lenguajes del arte contemporáneo, saberes ancestrales de comunidades ribereñas y estrategias de resistencia impulsadas por movimientos sociales de América Latina. Su práctica, profundamente atravesada por la experiencia del desplazamiento y por distintos procesos migratorios, explora las relaciones simbólicas, políticas y afectivas que establecemos con el entorno. En su trabajo, los bienes comunes —ya sean ríos, montañas o el espacio público urbano— no aparecen como meros paisajes, sino como territorios en disputa, cargados de memoria, violencia y posibilidad.
Nacida en Londres y criada en Colombia, Caycedo creció a orillas del río Magdalena, una de las arterias fluviales más importantes del país y, al mismo tiempo, uno de los escenarios más golpeados por la construcción de represas y por la transformación extractivista del territorio. Esa experiencia vital atraviesa buena parte de su producción, en la que el río se convierte tanto en archivo como en herida, en metáfora y en campo de conflicto. Desde hace años, la artista investiga el impacto de las infraestructuras hidráulicas sobre los ecosistemas y sobre las comunidades que dependen de ellos, señalando cómo la promesa del progreso suele ocultar formas de despojo ambiental, cultural y social.
El título de la exposición, Confluências, remite a esa doble condición del agua y de la historia: la confluencia de cauces, pero también el encuentro entre personas, ideas, geografías y luchas. La muestra ofrece una panorámica amplia de la trayectoria de Caycedo e incorpora trabajos recientes desarrollados en el contexto brasileño, en diálogo con otros territorios latinoamericanos y con sus diásporas. Más que presentar una obra cerrada, la exposición propone un tejido de relaciones entre comunidades, memorias y formas de resistencia.
La presencia de Carolina Caycedo en el MASP coincide, además, con su participación en la actual edición de la Bienal de Venecia, confirmando el alcance internacional de una práctica que, sin embargo, no renuncia a su arraigo territorial ni a su dimensión política. En tiempos de crisis climática, extractivismo y desplazamientos forzados, Confluências plantea una pregunta urgente: cómo imaginar otras formas de habitar el mundo a partir del cuidado de los bienes comunes y de la escucha de las memorias que fluyen bajo la superficie.