Del 20 de marzo al 29 de junio de 2026, el Museo Nacional de Arte de Cataluña acoge Sant Pere de Rodes y el Maestro de Cabestany. La creación de un mito , una ambiciosa exposición comisariada por Manuel Antonio Castiñeiras González que reivindica una de las figuras más enigmáticas y singulares del románico europeo. Conocido como el Maestro de Cabestany —un escultor anónimo del siglo XII activo entre el sur de Francia y el norte de Cataluña—, este artista debe su nombre al tímpano de la iglesia de Cabestany y es reconocido por un estilo inconfundible: rostros alargados, ojos almendrados de intensa expresividad y manos dinamismo casi narrativo.
La exposición pone el foco en su obra más emblemática, la desaparecida portada de mármol del Monasterio de Sant Pere de Rodes, realizada entre 1160 y 1170 en el Port de la Selva y destruida en el primer tercio del siglo XIX. Este conjunto escultórico, hoy fragmentado, se convierte en el hilo conductor de un relato que atraviesa territorios como la Toscana, el Mediodía francés, Cataluña y Navarra, siguiendo una trayectoria artística y vital llena de interrogantes.

Maestro de Cabestany. Aparición de Jesús a sus discípulos en el mar, segundo tercio del siglo XII. Museo Frederic Marès.
La muestra ha sido posible gracias a la reciente identificación de varias piezas vinculadas a esta portada, cinco de las cuales -un relieve, dos cabezas masculinas, un fragmento de vestimenta y la cartela con el INRI- han ingresado en la colección del museo. Estos hallazgos han permitido articular un proyecto expositivo de gran alcance que no sólo reivindica la modernidad sorprendente del Maestro de Cabestany dentro del románico europeo, sino que también pone en valor la importancia histórica y artística de la abadía de Sant Pere de Rodes, convertida hoy en un verdadero mito contemporáneo. Situado en un entorno de excepcional belleza, donde naturaleza y creación artística se confunden, el monasterio sintetiza siglos de historia patrimonial marcada por episodios de destrucción, dispersión y redescubrimiento.
Con más de un centenar de obras —entre esculturas, pinturas, manuscritos iluminados, dibujos y documentos— procedentes de destacadas instituciones de Cluny, Toulouse, Aviñón, París, Pisa, Cremona, Roma, Turín y Londres, la exposición incorpora también piezas y documentos inéditos que permiten profundizar en la construcción simbólica: la construcción simbólica: mitopoética del paisaje o su papel como centro de peregrinación.

Agnus Dei, galilea de la abadía de Cluny, segunda mitad del siglo XII. Cluny, Musée de Arte te de Arqueología. © Philippe Berthé / CMN Dist. SCALA, Florence
Uno de los aspectos más sugerentes del recorrido es la reflexión sobre el carácter “retrospectivo” del arte del Maestro de Cabestany, que se inspiraba en modelos de la antigüedad tardía, especialmente en sarcófagos romanos. Esta mirada hacia el pasado, reinterpretada con un lenguaje propio, sitúa al artista en una posición singular dentro de la tradición románica.
El discurso expositivo se organiza en tres grandes ámbitos. El primero aborda la destrucción y dispersión de la portada en el siglo XIX y el nacimiento de la conciencia patrimonial moderna. El segundo se adentra en la edad de oro medieval del monasterio, sus vínculos con Roma y la construcción de relatos legendarios, presentando una propuesta de reconstrucción de la portada. Por último, el tercer ámbito explora las fuentes clásicas y el lenguaje escultórico del Maestro de Cabestany, poniendo en diálogo obras de los siglos XI y XII con relieves y sarcófagos de época romana.