La instalación audiovisual HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera ha sido concebida específicamente para el Museo Reina Sofía por el cineasta gallego Oliver Laxe, y se articula como una prolongación y relectura del proceso creativo, la investigación y las grabaciones que desembocaron en su película Sirāt. Lejos de funcionar como un mero complemento expositivo, la obra propone una experiencia inmersiva que dialoga con los orígenes del autor y con su particular forma de entender el cine como espacio de exploración espiritual, política y sensorial.
La muestra inaugura la nueva programación del Espacio 1, un ámbito del museo dedicado al cine de exposición y a las prácticas audiovisuales contemporáneas. En este contexto, HU/هُوَ se presenta como una pieza clave que sitúa el cuerpo, el movimiento y la comunidad en el centro de la experiencia estética, invitando al visitante a habitar un tiempo y un espacio propios, ajenos a la lógica narrativa convencional del cine en sala.

El proyecto expositivo se acompaña de un programa paralelo en el Cine del Museo Reina Sofía, que incluirá una retrospectiva completa de la filmografía de Oliver Laxe, así como una carta blanca en la que el cineasta ha seleccionado cuatro películas especialmente significativas para su trayectoria y su imaginario creativo. Este diálogo entre instalación y proyección refuerza la vocación transversal del proyecto y permite contextualizar la obra dentro de un recorrido más amplio por el cine contemporáneo.
La instalación ha sido comisariada por Julia Morandeira Arrizabalaga y Chema González, y cuenta con un aforo limitado a 40 personas, renovado cada media hora, lo que subraya su carácter íntimo y experiencial. Podrá visitarse desde el 17 de diciembre de 2025 hasta el 20 de abril de 2026.
En palabras del director del museo, Manuel Segade, “no podemos empezar mejor la nueva programación del Espacio 1, dedicado al cine de exposición, que con esta instalación con la que Oliver Laxe vuelve a sus orígenes”. Una afirmación que resume el espíritu del proyecto: un regreso a las fuentes del cineasta, entendido no como gesto nostálgico, sino como una búsqueda renovada de sentido a través de la imagen, el sonido y el acto colectivo de mirar —y de bailar— como si nadie estuviera observando.

La instalación se despliega en las dos salas que conforman el Espacio 1, articulando un recorrido progresivo que apela tanto al cuerpo como a la percepción sensorial del visitante. En la primera de ellas, el público se enfrenta a una imponente pirámide de altavoces, un dispositivo característico de la cultura rave que aquí adopta la forma de un tótem de casi tres metros de altura. Sumido en la penumbra, el conjunto emite una vibración constante, desprovista de variaciones melódicas, que se percibe más con el cuerpo que con el oído. Este espacio funciona como una antesala ritual, evocadora de los vestíbulos de los templos antiguos: un lugar de tránsito concebido para preparar los sentidos antes de acceder a la experiencia central de la obra.
La sala contigua alberga el núcleo visual de la instalación. Tres proyecciones simultáneas muestran extensos paisajes desérticos bañados por la luz del sol, en los que se recortan siluetas de templos, estructuras de altavoces y figuras humanas entregadas al baile. Estas imágenes fueron filmadas por Oliver Laxe hace una década en Irán, a partir de antiguas construcciones religiosas, y reaparecen aquí resignificadas como escenarios de una espiritualidad contemporánea en la que el rito se encarna en el movimiento colectivo y en la escucha compartida.
En su conjunto, HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera propone una inmersión en un universo espiritual donde la búsqueda de la trascendencia parte del propio cuerpo —que baila, vibra y recuerda— y de la presencia de lo sagrado inscrita en el paisaje natural, arquitectónico y sonoro. El sonido, elemento vertebrador de la experiencia, ha sido creado por Kangding Ray (David Letellier), quien aborda esta investigación desde la materialidad misma del audio, trabajando con frecuencias y capas que atraviesan ambos espacios.
La proyección, con una duración aproximada de 15 minutos, se reproduce en bucle, mientras el sonido se despliega de forma envolvente entre las dos salas, generando un continuum sensorial que invita a la contemplación, al recogimiento y, en última instancia, a la participación física del espectador dentro de un ritual contemporáneo de imágenes y vibraciones.
“Llevo años trabajando con imágenes y experimentando con estas comunidades alternativas y viendo lo que tienen de sagrado, el ceremonial del baile, la relación con la herida. La obra empieza hoy, vamos a ver qué es, vamos a sentir, porque cada persona tendrá una experiencia diferente”, Oliver Laxe.
Oliver Laxe se ha consolidado en los últimos años como una de las figuras más singulares y reconocibles del cine contemporáneo, conquistando públicos y crítica a escala internacional gracias a una obra marcada por una intensa sensibilidad expresiva y una visión artística profundamente personal. Su cine, ajeno a fórmulas convencionales, ha sabido abrirse camino en los principales circuitos de festivales y premios, situándolo en el centro del panorama cinematográfico global.
Su última película, Sirāt, ha supuesto un nuevo punto de inflexión en esta trayectoria ascendente. El film fue elegido como representante española para los premios Oscar de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos apenas unos meses después de haber obtenido el Gran Premio del Jurado en la última edición del Festival de Cannes, uno de los reconocimientos más prestigiosos del cine internacional. Este doble respaldo —institucional y crítico— confirmó el alcance y la relevancia de la propuesta de Laxe más allá de las fronteras nacionales.

Desde entonces, Sirāt ha estado muy presente en las principales citas del calendario de premios. En el ámbito internacional, la película fue nominada en dos categorías de los Globos de Oro —película internacional y música—, ampliando su visibilidad en la industria estadounidense. A nivel nacional, aunque finalmente no obtuvo galardones en los Premios Forqué, celebrados este mismo mes, su presencia en las nominaciones volvió a subrayar el peso del proyecto dentro del cine español reciente.
Más recientemente, se ha anunciado que Sirāt continúa su recorrido en la carrera hacia los Premios Oscar, optando a una posible nominación en hasta cinco categorías: película internacional, música, sonido, casting y fotografía. Un reconocimiento que no solo destaca la coherencia artística de la obra, sino también su excelencia técnica y coral, y que reafirma a Oliver Laxe como una de las voces más influyentes y estimulantes del cine actual.