thumbnail_Arce180x180px

Exposiciones

Colita descubre el mundo gitano a través de la cámara

Una exposición recupera 37 fotografías analógicas de los inicios profesionales de la fotógrafa barcelonesa, un testimonio inédito de la vida en los barrios del Somorrostro y Montjuïc que le acercó al cine, al flamenco ya la figura legendaria de Carmen Amaya.

Colita descubre el mundo gitano a través de la cámara
bonart barcelona - 05/11/26

La mirada de Colita encontró pronto en la fotografía una forma de acercarse a las realidades humanas, de retratar la vida sin artificios y de preservar memorias que forman parte de la historia cultural de Barcelona. Del 10 al 27 de noviembre, Món Gitano 1962-1963 recupera uno de los primeros capítulos de la trayectoria de Isabel Steva Hernández (Barcelona, 1940-2023), Colita, con una exposición inédita en la ciudad que reúne a 37 fotografías analógicas, entre ellas de mostrado nunca públicamente.

Con sólo 22 años, Colita recibió de manos de su mentor y amigo Paco Rebés su primer gran encargo profesional: fotografiar a los figurantes de Los Tarantos (1963), la película dirigida por Francesc Rovira Beleta. Para documentar ese universo, la joven fotógrafa se adentró en los barrios de chabolas del Somorrostro y de la montaña de Montjuïc, donde encontró una realidad que iba mucho más allá de las condiciones de precariedad en las que vivían sus protagonistas.

Las imágenes revelan una comunidad llena de vida, en la que el baile, el canto, el juego y las celebraciones populares ocupan un lugar central. Lejos de una mirada folklorizante o condicionada por los prejuicios, Colita se acerca a sus protagonistas con naturalidad, complicidad y especial sensibilidad hacia los niños, que retrata en escenas cotidianas y en medio de las fiestas flamencas. La cámara se convierte así en una herramienta de proximidad, capaz de captar la dignidad, la energía y la vitalidad de un mundo a menudo relegado a los márgenes de la representación social.

Aquel trabajo marcó el inicio de una trayectoria profesional y abrió dos vías que se convertirían en fundamentales en su vida: el cine y el flamenco. Durante el rodaje de Los Tarantos , Colita inmortalizó a algunos jóvenes talentos que con el tiempo lograrían un reconocimiento extraordinario, como La Singla, Antonio Gades y el cantaor José Menese. Sus fotografías constituyen hoy un valioso documento sobre un momento de transformación de la cultura popular y sobre figuras que acabarían ocupando un lugar destacado en la historia del flamenco.

Pero entre todos los encuentros de ese período, hubo uno que dejaría una huella definitiva: la de Carmen Amaya. La legendaria bailaora había regresado de México en 1963 para participar en el filme de Rovira Beleta. Su fuerza escénica, el carácter y la personalidad cautivaron a Colita, que acabaría dedicando buena parte de su vida a preservar y reivindicar la memoria de una de las figuras más universales del flamenco. Las tres fotografías de Carmen Amaya incluidas en la muestra son copias de autor positivadas por la propia fotógrafa en el laboratorio y enmarcadas especialmente para esta ocasión.

thumbnail_arranzbravo. general 04-2014FVC_Josep-Maria-de-Sucre_Bonart_180x180_v1

Te pueden
interesar
...

Baner_Atrium_Artis_1280x150px_01