La fotografía se convierte, en manos de Judit Luna Minguell, en una herramienta para revisitar el pasado e interrogarse sobre cómo las experiencias íntimas pueden tomar forma artística. En Luna, no llores , la fotógrafa parte del reencuentro con su padre y del regreso al espacio doméstico de su infancia para construir un relato visual que transita entre la memoria, los vínculos familiares y la fragilidad de los recuerdos.
El proyecto, distinguido con el XXIV Premio Jóvenes Fotógrafo(e)s de Catalunya, propone una aproximación personal a la historia familiar que va más allá de la vivencia individual. Las imágenes plantean preguntas sobre la frontera entre lo privado y lo público, pero también sobre la responsabilidad que implica convertir experiencias personales en material artístico. Fotografiar se convierte así en un ejercicio de revisión y de toma de conciencia sobre la forma en que se representan las emociones, las relaciones y los espacios que forman parte de la propia identidad.
La serie se presenta en la Casa de Cultura de la Diputación de Gerona hasta el 28 de noviembre, en una exposición organizada por INSPAI, Centro de la Imagen de la Diputación de Gerona, que reúne las veintidós fotografías que integran el proyecto. La muestra se acompaña de un catálogo que amplía la difusión de la obra y contribuye a situar la propuesta de Luna Minguell en el panorama de la fotografía emergente catalana.
El Premio Jóvenes Fotógrafo(e)s de Catalunya refuerza, con esta nueva edición, su compromiso con la creación fotográfica contemporánea. La convocatoria está dotada de 2.500 euros para el proyecto seleccionado, una cantidad que duplica la del año anterior. Además del reconocimiento económico, el galardón ofrece a la autora la posibilidad de presentar públicamente su trabajo mediante una exposición y una publicación, dos vías para dar continuidad a la investigación y facilitar el diálogo con los espectadores.