El azul comienza en el paisaje y termina en la memoria. Entre estos dos extremos se despliega Les Sombras del Blau , el nuevo proyecto de Asunción Mateu que ocupará la Ciudadela de Rosas del 9 de octubre al 20 de diciembre de 2026. Concebida específicamente para este espacio, la exposición establece un diálogo entre la obra del artista y un lugar atravesado por más de ve del tiempo se convierten en parte esencial de la experiencia expositiva.
Mateo toma el azul como punto de partida, pero no como simple recurso cromático. En su obra, el color adquiere una dimensión física, emocional y simbólica. Las transparencias, veladuras, superposiciones y texturas construyen unas superficies que parecen retener fragmentos de paisaje, luz y recuerdos. La pintura se convierte así en un territorio donde lo visible y lo intuido se confunden.
La mayor parte de las obras son de gran formato y están pensadas para relacionarse con la arquitectura y la historia de la Ciutadella. El recorrido propone una experiencia en la que las piezas no aparecen simplemente instaladas dentro del espacio, sino que establecen una conversación con sus piedras, sus restos y huellas de las diferentes civilizaciones que han pasado por este enclave mediterráneo.

El azul actúa como hilo conductor que conecta el paisaje exterior con los paisajes interiores del artista. Mar, cielo, profundidad y luz aparecen transformados en materia pictórica, mientras las capas de pintura evocan también las capas de tiempo acumuladas en la Ciutadella. En este sentido, Las Sombras del Azul no es sólo una exposición sobre el Mediterráneo, sino una reflexión sobre la forma en que los lugares acumulan memoria y cómo el arte puede hacerla visible.
La propuesta amplía, además, los límites de la pintura. Junto a las obras pictóricas, Mateu incorpora poesía visual, instalación y videoarte, articulando un recorrido que pasa de la materia a la imagen en movimiento. Esta combinación de lenguajes permite profundizar en una concepción de la obra como espacio de experiencia y no sólo de contemplación.
El recorrido culmina con una pieza de videoarte que traslada la mirada al Mediterráneo contemporáneo. El mar que durante siglos ha sido símbolo de intercambio, belleza y comunicación aparece también como territorio de tensiones, conflictos, desplazamientos y confrontaciones. El propio espacio marítimo que conecta culturas es también escenario de fronteras, pérdidas y fracturas humanas.
Esta dimensión contemporánea introduce cierta sombra en el azul de Mateo. La belleza del paisaje mediterráneo deja de ser suficiente y da paso a una mirada más compleja, consciente de las contradicciones que atraviesan este territorio. El mar se convierte así en memoria pero también en presente; en lugar de encuentro pero también de separación.

La exposición pone de manifiesto una trayectoria artística construida en torno a la naturaleza, el paisaje, la memoria y la materia. Assumpció Mateu Negre (Girona, 1952) es una artista visual con una extensa trayectoria dentro del arte contemporáneo y una práctica que ha transitado por la pintura, la escultura, la fotografía, la instalación y la obra gráfica. Su obra ha sido presentada internacionalmente y ha mantenido siempre una estrecha relación con los procesos de transformación de la naturaleza y las posibilidades de la materia como vehículo de memoria.
En Les Sombras del Blau , esta búsqueda encuentra un interlocutor especialmente potente en la Ciudadela de Roses. Las piedras y las obras establecen una relación de correspondencias: unas conservan las marcas de un pasado material y otras intentan atrapar, mediante el color y la materia, lo que queda en la memoria cuando el tiempo ya ha transformado los lugares.