Hasta el 13 de septiembre, Oliva Artés. Museo de Historia de Barcelona acoge Internalities: Architectures for Territorial Equilibrium , una exposición que propone repensar la relación entre arquitectura, territorio, recursos y sostenibilidad. Comisariada por los arquitectos Roi Salgueiro y Manuel Bouzas para el Pabellón de España de la XIX Bienal Internacional de Arquitectura de Venecia, la muestra llega a Barcelona como segunda etapa de su itinerancia y se integra en la programación de Barcelona 2026, Capital Mundial de la Arquitectura.
El proyecto parte de un concepto inventado, Internalities , que funciona como contrapunto a la idea de externalidad. Si las economías tradicionales han tendido a desplazar los costes ambientales, energéticos y territoriales de la producción, la propuesta defiende una arquitectura capaz de asumirlos y gestionarlos dentro del propio sistema. La pregunta que plantea es, por tanto, hasta qué punto la arquitectura española puede abandonar las economías de la externalización y avanzar hacia modelos más equilibrados entre ecología y economía.

La muestra pone el foco en una nueva generación de arquitectos que investiga esta transformación a partir de las particularidades de los territorios y recursos disponibles. En lugar de depender de un flujo constante de materiales procedentes de largas distancias, Internalities explora la posibilidad de construir a partir de lo que ofrecen los mismos paisajes: piedra, madera, suelo, fibras naturales o materiales recuperados.
La primera sección, Balance , reúne 16 proyectos que trabajan con diferentes tipos de piedra -granitos, calizas, marés y pizarras-, con variedades de madera adaptadas a las especies disponibles en cada territorio, y con materiales vinculados directamente al suelo, como las arcillas, las tierras compactadas o los ladrillos. También tienen cabida las fibras y aislantes naturales, así como diferentes estrategias de minería urbana.

Esta aproximación se completa con cinco proyectos de investigación que estudian las ecologías regionales asociadas a la madera, la piedra y la tierra, pero también los bosques, canteras y suelos de los que provienen estos recursos. Cada investigación aborda un territorio concreto de la geografía española y ha sido desarrollado por equipos formados por arquitectos y fotógrafos locales.
El conjunto se articula en torno a cinco ejes de internalidad vinculados a la descarbonización de la arquitectura en España: Materiales, Energía, Oficios, Residuos y Emisiones. Más que presentar la sostenibilidad como cuestión estrictamente tecnológica, el proyecto reivindica el conocimiento de los territorios, las prácticas constructivas locales y los oficios asociados a los materiales.

Esta voluntad de coherencia también se traslada al propio dispositivo expositivo. La exposición está construida íntegramente con los materiales que protagonizan la muestra, de modo que la arquitectura contenida en los contenidos forma parte también del discurso que estos contenidos plantean. La madera tiene un papel especialmente destacado: procede de montes vecinales en mano común de Galicia y ha sido facilitada gracias al patrocinio de la empresa maderera FINSA. Con esta madera se han construido los dispositivos expositivos diseñados por ambos comisarios, manteniendo una correspondencia directa entre los materiales, su origen, su producción y la forma en que son presentados.
En Barcelona, Internalities adquiere así una nueva dimensión. Después de formar parte de la representación española en Venecia, la muestra sigue planteando una cuestión especialmente pertinente en un contexto de crisis climática y transformación territorial: ¿cómo la arquitectura puede reducir su dependencia de los recursos externos y volver a establecer vínculos más estrechos con los lugares donde se construye?