El Museo de Arte Contemporáneo de Chile (MAC), en su sede del Parque Forestal, presenta Obras Extraordinarias, una exposición de Carolina Illanes que propone una revisión crítica de las políticas del habitar desarrolladas en el Chile neoliberal. Con curaduría de Joselyne Contreras Cerda, la muestra podrá visitarse hasta el 11 de octubre de 2026, después de su inauguración el 11 de julio.
El proyecto sitúa a Santiago en el centro de una investigación que entiende la ciudad no únicamente como un territorio urbano, sino como un escenario de conflictos en torno al acceso, la propiedad, la vivienda y las formas de vida. Desde esta perspectiva, Illanes examina cómo las políticas habitacionales y el mercado inmobiliario intervienen en la configuración de los espacios domésticos y, al mismo tiempo, condicionan los cuerpos, los desplazamientos y las relaciones sociales.
La exposición nace de una investigación artística desarrollada durante un largo periodo, en la que la artista combina la consulta de archivos y expedientes relacionados con la vivienda con procesos de reconstrucción especulativa de espacios habitacionales. El resultado reúne una instalación de sitio específico, intervenciones gráficas, documentos de archivo y una pieza audiovisual que permiten aproximarse al habitar como una cuestión simultáneamente material, política y biopolítica.
Uno de los elementos centrales del proyecto es la reconstrucción a escala real de una parte de la Mansión de Lo Curro, una residencia construida durante la década de 1980 para Augusto Pinochet Iriarte y su familia. El inmueble pertenece actualmente a la División de Bienestar del Ejército de Chile y funciona como Club Militar Chile.

Illanes no reproduce el edificio en su totalidad. La instalación ocupa aproximadamente 300 metros cuadrados, una superficie que representa alrededor del 5 % del conjunto construido. El fragmento arquitectónico se convierte así en una pieza de sitio específico que permite abordar las relaciones entre arquitectura, poder, patrimonio y propiedad desde una perspectiva contemporánea.
La elección de la Mansión de Lo Curro introduce además una dimensión simbólica en la investigación. La reconstrucción de un espacio concebido como residencia privada de una familia vinculada al poder permite confrontar las formas de acceso a la vivienda y las desigualdades que atraviesan el desarrollo urbano de Santiago. El espacio doméstico deja de ser entendido como un ámbito exclusivamente privado para convertirse en un territorio donde se hacen visibles determinadas estructuras económicas y políticas.
El proceso de creación contó, especialmente en sus últimas etapas, con la colaboración de un equipo integrado principalmente por artistas y un arquitecto. Este trabajo colectivo contribuyó a materializar las distintas piezas que conforman la exposición y a trasladar la investigación documental hacia una experiencia espacial directa.
En este sentido, Obras Extraordinarias plantea una lectura del habitar que va más allá de la arquitectura. Los archivos, los expedientes de vivienda y la reconstrucción de espacios funcionan como herramientas para analizar cómo se organizan las ciudades y quién puede ocupar determinados territorios. Santiago aparece así como un espacio de negociación y conflicto en el que las políticas de vivienda, el mercado inmobiliario y las estructuras de poder determinan diferentes posibilidades de vida.