El Centro de Arte de Escaldes-Engordany (CAEE) amplía su fondo dedicado a Josep Viladomat con la incorporación de un nuevo busto en bronce del doctor Josep Estadella i Arnó, una obra del escultor catalán que pasa a formar parte de la exposición permanente que el centro dedica a su trayectoria.
La pieza ha llegado al CAEE gracias a un convenio de cesión temporal formalizado con la familia Estadella Esterri, con la mediación de la Sociedad Andorrana de Ciències. El busto ya puede contemplarse en el centro y se suma a una colección formada por una cincuentena de obras de Viladomat.

Nacido en Manlleu, Josep Viladomat Massanas es considerado uno de los grandes escultores catalanes del siglo XX. Su obra, principalmente figurativa, combina el realismo con una marcada influencia de la tradición clásica y especial sensibilidad en el tratamiento del cuerpo humano.
La Guerra Civil marcó profundamente su trayectoria. Tras participar en el frente de Madrid, Viladomat se exilió en Francia y posteriormente se estableció en Andorra, donde siguió desarrollando su actividad artística. Entre las obras realizadas durante esta etapa destaca la escultura dedicada a Pau Casals, moldeada en 1940 en Prada de Conflent.

A partir de los años cincuenta, el artista alternó su residencia entre Barcelona y Andorra, donde recibió varios encargos institucionales. Entre ellos destacan el Monumento al copríncipe Joan Benlloch, de 1966, y el Monumento del centenario de la Nueva Reforma de Andorra, de 1967, situado en la Casa del Valle.
Viladomat murió en Escaldes-Engordany el 2 de junio de 1989. Su vinculación con Andorra se mantiene hoy especialmente viva a través del CAEE, heredero del antiguo Museu Viladomat, que conserva una parte significativa de su producción. Su obra también está presente en instituciones como el MNAC y el Museu Abelló de Mollet del Vallès.
Un reconocimiento póstumo a su trayectoria
La incorporación del busto coincide con el reconocimiento institucional de la figura del escultor. El Gobierno de Andorra ha anunciado que otorgará a título póstumo la Orden de Carlomagno a Josep Viladomat, una de las máximas distinciones honoríficas del Principado.
El reconocimiento pone en valor su contribución a la cultura andorrana y su trayectoria artística, especialmente la vinculación mantenida con el país durante buena parte de su vida. La Orden de Carlomagno distingue a personas o entidades que han hecho aportaciones extraordinarias a Andorra, tanto en vida como a título póstumo.