Hace años coincidimos en torno a la obra de Jordi Benito. Esa aproximación a sus performances, instalaciones y energía desbordante que marcó la trayectoria del artista de Granollers entre las décadas de los setenta y su muerte abrió también la puerta a descubrir el universo creativo de Albert Cano. Dos lenguajes distintos, pero unidos por una misma voluntad de ir más allá de la superficie de las imágenes y desafiar las convenciones de la mirada.
Ahora Albert Cano presenta RE-VISTA en La Tintorería de Vic, una exposición que podrá visitarse hasta el 5 de agosto y que reafirma una práctica artística basada en la transformación constante de las imágenes. A través del collage, la manipulación visual y la recomposición de materiales, el artista construye nuevas lecturas que invitan al espectador a cuestionar la forma en que observa el mundo.

Las piezas de Cano parten con frecuencia de imágenes existentes que son fragmentadas, alteradas y reorganizadas hasta adquirir una identidad completamente nueva. El resultado es una obra que no busca representar la realidad, sino reinterpretarla, abriendo espacios de reflexión sobre la percepción, memoria y mecanismos de la mirada.
En RE-VISTA , la simetría se convierte en un recurso estructural y poético a la vez. Cada composición plantea un juego visual en el que los elementos se multiplican, dialogan y transforman, generando nuevas formas y nuevos significados. El título de la exposición también remite a este proceso: volver a ver, revisar y mirar de nuevo lo que parecía conocido.

Sin necesidad de un discurso explícito, Cano deja que sean las imágenes las que conduzcan al visitante. El espectador es invitado a adentrarse en un universo donde el collage trasciende la técnica para convertirse en un lenguaje propio, capaz de sugerir múltiples lecturas y establecer una relación activa con quien contempla la obra.