Entre los muros monumentales del Castillo de San Fernando de Figueres, el patrimonio se convierte este verano en un espacio de creación contemporánea. Del 3 de agosto al 1 de septiembre, el recinto acoge la primera edición de las Noches de Arte en el Castillo, una propuesta que plantea seis veladas en las que las artes visuales dialogan con la danza, el cine, la música y el teatro en un entorno de excepcional valor histórico. El proyecto reivindica el castillo no sólo como legado arquitectónico, sino también como un espacio vivo capaz de acoger nuevas experiencias culturales bajo el cielo de verano.
El eje central del programa es El refugio de las artes , una exposición colectiva comisariada por Lola Ventós que reúne a diecinueve creadores con una mirada plural sobre la creación contemporánea. La muestra, que combina pintura, dibujo, escultura y fotografía, cuenta con la participación de Antoni Federico, Antonio Nicolás, Asunción Mateu, Carme Sanglas, Eudaldo de Juana, Juan Casellas, Juan Vilajoana, Juanjo Bosk, José Ministral, Juliette Murphy, Luis Izquierdo-Mosso, entre otros.
La inauguración, prevista para el próximo 3 de agosto, irá más allá de la apertura de la exposición. El bailarín y coreógrafo Rober Gómez presentará una creación concebida específicamente para dar el pistoletazo de salida al festival, poniendo de manifiesto la voluntad del proyecto de generar un diálogo constante entre las distintas disciplinas artísticas y los espacios singulares del castillo.
Uno de los momentos más destacados llegará el 11 de agosto, cuando el festival se incorporará al programa Acció Portabella, dedicado a conmemorar el centenario del cineasta figuerense Pere Portabella. La jornada culminará con la proyección de El silencio antes de Bach , pero antes tendrá lugar un concierto protagonizado por el Trío Orlina —con la participación de la violonchelista que intervino en el rodaje del filme—, la Coral Hermandad Empordanesa y la mezzosoprano rosinca Clàudia Schneider, colaboradora habitual.
La dimensión patrimonial del proyecto adquirirá un protagonismo especial en esta sesión conmemorativa, puesto que tanto el concierto como la proyección se desarrollarán en la capilla del penal del castillo, uno de los espacios donde se filmaron escenas de la película. Esta coincidencia convierte el emplazamiento en un elemento más del relato cultural, reforzando la relación entre memoria, cine y arquitectura.
Más allá de la programación artística, las Noches de Arte en el Castillo aspiran a ofrecer una experiencia cultural integral en la que patrimonio, creación contemporánea, gastronomía y paisaje comparten protagonismo. El festival nace así con la voluntad de consolidar el Castillo de Sant Ferran como un nuevo punto de encuentro para las artes, convirtiendo a uno de los grandes conjuntos fortificados de Europa en un escenario abierto a la cultura contemporánea durante las noches de verano.