El Festival Perelada ha celebrado su 40 aniversario con una propuesta concebida expresamente para reivindicar el camino recorrido y, al mismo tiempo, proyectarse hacia el futuro. 40 años en camino , una experiencia escénico-gastronómica dirigida por Joan Anton Rechi y con una creación culinaria del chef Paco Pérez, ha convertido la conmemoración en un viaje sensorial donde la música, el teatro, la palabra y la gastronomía se han fusionado para explicar la identidad de uno de los festivales de referencia de las artes escénicas.
La celebración ha ido más allá de un acto conmemorativo. Ha sido una declaración de intenciones sobre el modelo de festival que Peralada ha construido a lo largo de cuatro décadas: una propuesta basada en la excelencia artística, la singularidad de las experiencias y el constante diálogo entre la tradición y la contemporaneidad.
La velada reunió a artistas, creadores, colaboradores y amigos del certamen en un recorrido emocional por su historia, con las intervenciones de Xavier Sabata, Montserrat Seró, Mark Milhofer, Dani Espasa y Rossy de Palma, que dieron forma a una propuesta multidisciplinar capaz de unir disciplinas y sensibilidades diversas bajo un mismo relato.
Uno de los instantes más significativos de la noche fue la presentación de un fragmento de Sing Child Sing , la nueva creación del coreógrafo británico Botis Seva, interpretada por el propio artista. La obra ha sido creada por encargo de la Fundación Castell de Peralada después de que Seva fuera distinguido con la tercera edición del Carmen Mateu Young Artist European Award, un galardón que simboliza el compromiso del festival con los nuevos lenguajes escénicos y con el apoyo a los creadores emergentes. La pieza se convirtió también en una metáfora del futuro que Peralada quiere seguir construyendo: un espacio en el que la innovación artística tenga un papel central sin renunciar al legado acumulado durante cuarenta años.

Este equilibrio entre memoria y renovación es precisamente uno de los rasgos que han definido la evolución del festival. Lejos de limitarse a exhibir grandes nombres internacionales, Peralada ha consolidado un modelo que impulsa producciones propias, encargos de nueva creación y estrenos absolutos, contribuyendo activamente al desarrollo del panorama lírico, musical y escénico.
La conmemoración de los cuarenta años es también el punto culminante de una edición especialmente simbólica, que continuará hasta el 9 de agosto con una programación que refleje esta voluntad de abrir nuevos caminos sin perder la esencia. Entre las citas más destacadas figuran el recital de la prestigiosa organista Montserrat Torrent, el concierto de Jordi Savall, la nueva ópera Estética y masacre , con música de Carles Prat y dirección escénica de Oriol Pla, así como el estreno absoluto de Diario di una madre , de Alberto García Demestres.
El cierre de esta edición conmemorativa llegará con un concierto excepcional en el Palau de la Música Catalana protagonizado por la Orquesta del Festival de Bayreuth, dirigida por Pablo Heras-Casado. La cita servirá para celebrar simultáneamente los 150 años del Festival de Bayreuth y los 40 años del Festival Perelada, estableciendo un diálogo entre dos instituciones que comparten la voluntad de entender la música y las artes escénicas como experiencia cultural transformadora.