La Universidad de Girona (UdG) ha formalizado recientemente la compra de una parte del Convento de las Butinyanes, un conjunto arquitectónico formado por ocho edificios situados en la calle Alemanes de Girona. Esta adquisición, que ha costado 2,2 millones de euros, se ha llevado a cabo después de que el Ayuntamiento de Girona aprobara el cambio de usos del espacio en febrero y que la Comisión de Urbanismo de la Generalitat autorizara su cambio en marzo.
El párroco de la UdG, Josep Calbó, ha destacado la importancia de esta compra para descongestionar el Campus Barri Vell, que actualmente no tiene otras opciones de expansión. Calbó calificó esta adquisición como una "oportunidad estratégica" para el futuro de la institución. Los edificios, que actualmente se encuentran en desuso, serán remodelados para albergar servicios administrativos y espacios de investigación, con el objetivo de mejorar la oferta educativa y de investigación de la UdG.
Las obras de adecuación de los espacios se realizarán en distintas fases, teniendo en cuenta el estado de conservación de los edificios. La UdG empezará por aquellos que se encuentran en mejor estado, para poder abrirlos al público lo antes posible. Esta iniciativa forma parte del balance de los primeros 100 días de mandato del párroco, presentado a principios de abril, donde se subrayó la necesidad de aumentar el espacio disponible para la comunidad universitaria.