Entre balones de cuero, carteles art déco, camisetas históricas y recuerdos imborrables de las grandes leyendas del fútbol, el Museo Franz Mayer abre sus salas a una exposición que entiende al Mundial no solo como un fenómeno deportivo, sino como uno de los acontecimientos culturales y visuales más influyentes de la historia contemporánea.
Del 25 de marzo al 16 de agosto de 2026, la muestra Fútbol: Diseñando una pasión propone un recorrido por los nueve campeonatos mundiales celebrados en América, explorando cómo el diseño ha dado forma al espectáculo deportivo más visto del planeta. Bajo la curaduría del Dr. Kevin Moore, la exposición reúne piezas históricas, fotografías, publicaciones, indumentaria, señalética y objetos utilizados por figuras como Pelé, Diego Armando Maradona, Hugo Sánchez, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

Más allá de la nostalgia futbolera, la exhibición plantea una lectura cultural del deporte: cómo cada Mundial refleja las aspiraciones políticas, tecnológicas y estéticas de su tiempo. El recorrido avanza cronológicamente desde Uruguay 1930 hasta la próxima Copa del Mundo de 2026, revelando una doble historia: la evolución del fútbol y la transformación del siglo que lo convirtió en un lenguaje universal.
La exposición inicia precisamente en Montevideo, sede del primer Mundial de la historia. Uruguay acababa de conquistar las medallas olímpicas de 1924 y 1928 y buscaba celebrar el centenario de su independencia mostrando al mundo una imagen moderna y progresista. La construcción del Estadio Centenario —entonces el recinto deportivo más grande fuera del Reino Unido— simbolizó esa ambición nacional. Desde su origen, el fútbol quedó ligado al poder, la identidad y la representación política.

Cortesía del Museo Franz Mayer.
Las piezas exhibidas permiten observar cuánto ha cambiado el juego. Los primeros balones, confeccionados en cuero pesado, se volvían difíciles de controlar bajo la lluvia. Las camisetas eran gruesas y poco funcionales, lejos de las fibras técnicas actuales. La radio era el único medio capaz de llevar la emoción de los partidos más allá de las tribunas, mientras que los carteles oficiales compartían la estética geométrica y tipográfica del art déco dominante en la época.
También la arquitectura aparece como protagonista. Maquetas y fotografías históricas muestran estadios concebidos como símbolos de modernidad nacional y escenarios de encuentro colectivo. El diseño gráfico, la publicidad, los souvenirs y las transmisiones deportivas dialogan en la muestra como elementos que ayudaron a construir la identidad visual del fútbol global.

Cortesía del Museo Franz Mayer.
Sin embargo, la exposición no se limita a celebrar la épica mundialista. El recorrido también evidencia tensiones persistentes alrededor de la representación, la desigualdad y el uso político del deporte. Cada objeto —desde un trofeo hasta una entrada de estadio— funciona como documento de una época y de las disputas culturales que atravesaron cada torneo.
La muestra del Franz Mayer será además el punto de partida de un amplio circuito cultural organizado rumbo al Mundial de 2026. Diecinueve museos de la Ciudad de México participarán con exposiciones propias, entre ellos el Museo Nacional de Antropología y el Papalote Museo del Niño. A ello se sumarán zonas de aficionados con pantallas gigantes instaladas en espacios emblemáticos de la capital mexicana, en una iniciativa impulsada por la FIFA y el Gobierno de México con el objetivo de “democratizar el fútbol”.
En tiempos donde el balón parece inseparable del espectáculo mediático y la industria global, Fútbol: Diseñando una pasión recuerda que el Mundial también puede leerse como una historia del diseño, de la cultura visual y de las sociedades que encontraron en el fútbol una forma de narrarse a sí mismas.