Del 27 de mayo al 21 de junio de 2026, la Fundación Pinnae de Vilafranca del Penedès acoge Brossa portátil. La maleta museo , una exposición dedicada al universo visual y poético de Joan Brossa, una de las figuras más singulares e influyentes de la creación contemporánea catalana. La muestra, comisariada por el crítico de arte y editor de bonart Ricard Planas Camps, propone un recorrido compacto pero expansivo por el imaginario brossiano, convirtiendo una maleta en metáfora de un museo itinerante.
Brossa transformó objetos cotidianos, palabras y signos en piezas cargadas de ironía, magia y crítica social. Su obra —que abarca la poesía visual, el poema objeto, el teatro y la poesía escénica— sigue sorprendiendo por la capacidad de convertir lo más simple en una experiencia poética reveladora. Esta exposición reivindica precisamente esa mirada libre y transformadora, capaz de desbordar formatos y disciplinas.

La propuesta nace de la voluntad de la Fundación Pinnae de fomentar el diálogo entre palabra e imagen y continuar acercando al público los grandes nombres del arte contemporáneo catalán. La exhibición adopta un formato itinerante que, después de su estancia en Vilafranca, continuará durante el período 2026-2027 con nuevas sedes en Banyoles y Barcelona gracias al apoyo de la Fundación Lluís Coromina Isern. También se están preparando futuras itinerancias fuera de Cataluña para hacer viajar este "museo portátil" más allá del territorio catalán.
El centro conceptual de la muestra es una pieza excepcional: el portafolio Tot Brossa , editado en 1997 en Verona por el artista y editor italiano Sarenco. Ese año fue especialmente relevante para Brossa, que representaba a España en la XLVII Bienal de Venecia y publicaba diversas obras traducidas al italiano. Sarenco, figura clave en la introducción de la poesía visual en Italia, impulsó esta singular edición junto con un texto del crítico italiano Enrico Mascelloni, quien definió a Brossa como “uno de los pocos verdaderos magos de la cultura visual contemporánea”.
El portafolio adopta la forma de una maleta retro de viaje, inspirada en las piezas de cuero de principios del siglo XX. Con remaches metálicos y una fotografía de Brossa sosteniendo una cesta, el objeto se convierte en una síntesis perfecta de su universo: un archivo poético transportable, íntimo y al mismo tiempo infinito. La maleta contiene la esencia condensada del artista, pero la exposición expande sus posibilidades, abriendo sus puertas a una lectura contemporánea y viva de su legado.