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Exposiciones

Vivre Sa Vie: Georges Dambier y la revolución elegante de la fotografía de moda

El Museo Balenciaga revisita la alta costura parisina de los años cincuenta y sesenta a través de la mirada luminosa, libre y cinematográfica de un fotógrafo adelantado a su tiempo.

© Georges Dambier Photos
Vivre Sa Vie: Georges Dambier y la revolución elegante de la fotografía de moda
bonart getaría - 23/05/26

Georges convertía cada foto en una escena viva y expresiva.
Gracias a él, las sesiones de moda dejaron de ser estáticas o rígidas.
Su reportaje contaba una historia.
—Anne Rivemale, la editora de moda de la revista ELLE

En la historia de la moda existen nombres que marcaron una época desde las pasarelas y los ateliers, y otros que transformaron para siempre la manera de mirar. Georges Dambier pertenece a esta última categoría. La exposición Vivre Sa Vie. Georges Dambier y la Moda, presentada en el Museo Cristóbal Balenciaga, rescata la obra de un creador que revolucionó la fotografía de moda al sacar la alta costura de los estudios y llevarla a las calles, a la vida y al movimiento.

Comisariada por Anabela Becho en colaboración con Guillaume Dambier, la muestra reúne 77 fotografías organizadas en siete ejes temáticos que recorren tanto el universo creativo del fotógrafo francés como el contexto social y cultural de la Europa de posguerra.

  • © Georges Dambier Photos

Lejos de las poses rígidas y la teatralidad artificial que dominaban la fotografía de estudio de mediados del siglo XX, Georges Dambier (1925–2011) apostó por una estética espontánea y profundamente moderna. Influido por el cine y adelantándose al espíritu visual de la Nouvelle Vague francesa, convirtió a las modelos en protagonistas activas de la escena urbana. Sus imágenes respiran libertad: mujeres caminando por Montmartre, recorriendo la Place Vendôme o contemplando el Sena con una naturalidad inédita para la época.

Dambier denominó a esta mirada “la couture en movimiento”, una manera de entender la alta costura fuera del encierro de los estudios fotográficos. Su cámara acompañó las creaciones de grandes casas parisinas como Dior, Chanel, Givenchy, Balenciaga y Jacques Fath, en escenarios que iban desde París hasta Marruecos, Brasil, Tahití, Ceilán, España o Portugal.

En muchas de sus fotografías, la mujer deja de ser un simple soporte para la ropa y se convierte en el verdadero centro emocional de la imagen. Dambier retrata una feminidad elegante pero también autónoma, luminosa y poderosa. Esa sensibilidad visual explica por qué su obra mantiene hoy una sorprendente contemporaneidad.

La exposición adquiere además un significado especial por su vínculo con la historia de la moda parisina. El primer reportaje publicado por Dambier en la revista Elle documentó precisamente el debut de Hubert de Givenchy en 1952, estableciendo así un puente natural con la gran exposición temporal del museo, The Givenchiaga Family, dedicada a la amistad y afinidad creativa entre Givenchy y Cristóbal Balenciaga.

  • © Georges Dambier Photos

La muestra se despliega en el Palacio Aldamar, antigua residencia vinculada a Fabiola de Bélgica, un espacio que potencia la atmósfera íntima y sofisticada de las imágenes. Entre las 77 piezas seleccionadas, once fotografías muestran diseños de Balenciaga capturados por la mirada refinada del fotógrafo francés, la mayoría en un impecable blanco y negro que subraya el carácter atemporal de su trabajo.

Más allá de la moda, la exposición reflexiona sobre el papel de la fotografía como archivo emocional y memoria cultural. Si las revistas y periódicos que difundieron originalmente estas imágenes fueron concebidos para el consumo efímero, las fotografías de Dambier han sobrevivido como testimonio visual de una edad dorada de la costura parisina. Su obra demuestra cómo la fotografía de moda puede trascender la publicidad y convertirse en arte, documento histórico y expresión de una sensibilidad colectiva.

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