Barcelona ha sido siempre una ciudad en construcción. Pero rara vez esta transformación se ha explicado de forma tan abierta, tangible y ambiciosa como en Barcelona 2035. Una ciudad para vivir , la exposición impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona dentro de la programación de la Capital Mundial de la Arquitectura. La muestra, instalada en la Casa de la Arquitectura -la antigua sede de la editorial Gustavo Gili-, se presenta como un espacio de divulgación ciudadana, pero también como un mirador privilegiado sobre el futuro inmediato de la ciudad y su área metropolitana.
Más que una exposición convencional, la propuesta funciona como organismo vivo. Se actualiza, incorpora nuevas miradas e integra proyectos a medida que Barcelona evoluciona. El recorrido permite entender cómo las grandes intervenciones urbanas no son piezas aisladas, sino partes de un mismo relato: el de una ciudad que busca ser más habitable, más conectada, más sostenible y socialmente cohesionada.

En el centro de la sala, una gran mesa despliega los principales proyectos de transformación urbana. Mapas, fotografías, audiovisuales y maquetas permiten seguir el impacto de estas actuaciones sobre la vida cotidiana. Destacan especialmente las maquetas dedicadas a la futura estación de la Sagrera, al parque de la Ciutadella ya la renovación de la Fira de Barcelona en Montjuïc, tres espacios que simbolizan diferentes formas de entender la ciudad del futuro.
La muestra pone el foco en algunos de los grandes ejes de cambio que redefinirán Barcelona en la próxima década. El nuevo barrio de la Marina del Prat Vermell aparece como un ejemplo de expansión residencial con una nueva centralidad urbana. En Montjuïc, la renovación de la Fira y la creación de un nuevo barrio con vivienda pública se combinan con la idea de un gran parque metropolitano abierto a la ciudadanía.
También tiene un papel destacado la culminación del frente litoral, que después de décadas de transformaciones sigue incorporando nuevos espacios verdes y equipamientos. En paralelo, la Ciutadella del Conocimiento se proyecta como un nodo europeo de investigación, innovación y divulgación científica, reforzando la conexión entre ciudad y conocimiento.

La dimensión metropolitana de Barcelona también se hace evidente con proyectos como las Tres Chimeneas de Sant Adrià de Besòs, concebidas como un futuro centro de referencia para el sector audiovisual, o con el desarrollo de Porta Diagonal, el futuro Campus Clínic y el Bioclúster de Hospitalet, que quieren consolidar nuevos polos biomédicos y científicos abiertos e integrados.
La transformación del Campus Vall d'Hebron, la redefinición de los entornos de la Sagrera y el crecimiento del 22@Nord completan este mapa de futuro. Este último apuesta por reforzar el distrito productivo y de innovación con más vivienda, mayor calidad urbana y nuevas oportunidades laborales.
Pero la exposición no habla sólo de urbanismo. También interroga conceptos como la vivienda, la movilidad, la ocupación, la identidad de los barrios o el arraigo de sus habitantes. El relato insiste en que las infraestructuras y grandes proyectos sólo tienen sentido si mejoran la vida de las personas.

La experiencia comienza ya en la entrada del edificio, donde los visitantes se encuentran con una espectacular maqueta de Barcelona de 84 metros cuadrados. Fabricada con impresión digital y formada por 1.204 piezas modulares, la instalación permite visualizar la evolución urbana de la ciudad y adaptarse a los futuros cambios. La incorporación de tecnologías de realidad aumentada convierte la maqueta en una plataforma interactiva desde la que observar la Barcelona del pasado, del presente y la que aún está por venir.
El recorrido culmina con la exposición Barcelona = (Diversidad + Intensidad) x Complejidad , una propuesta que observa la ciudad desde los datos, los procesos y las experiencias urbanas. En diálogo con el resto de contenidos de la Casa de la Arquitectura, completa una mirada plural sobre lo que significa hoy vivir en una gran metrópoli y qué retos marcarán las ciudades del futuro.