El centro de Girona estrena un nuevo símbolo de compromiso cultural con su propia lengua. Se trata de un mural de gran formato ubicado en la calle Joan Maragall, en las paredes de la antigua Clínica Girona, que reivindica el uso cotidiano del catalán a través del arte urbano. La obra es creación de la ilustradora gerundense Marta Bellvehí y se inscribe dentro del programa de actividades Abril por el catalán , impulsado por el Ayuntamiento.
La intervención artística ocupa dos fachadas del edificio y se divide en dos escenas complementarias. En la primera, aparecen personas diversas -de diferentes edades, géneros y orígenes- en situaciones cotidianas, acompañadas del mensaje "Yo escojo cada día hablar en catalán". La segunda parte muestra a una joven levantando una pancarta con el lema “Girona por el catalán”. Un camino rojo recorre ambas superficies, conectándolas visualmente y evocando el simbolismo del Correllengua.
El proyecto no sólo tiene una dimensión artística, sino también social y política. El alcalde Lluc Salellas i Vilar ha destacado que la iniciativa busca reforzar la presencia del catalán en el espacio público en un momento clave, al tiempo que contribuye a revitalizar y dignificar zonas del Eixample hasta ahora infrautilizadas.
Desde la Clínica Girona, propietaria del edificio, también se ha querido subrayar el valor del proyecto. Su gerente, Miquel Grabulosa, ha remarcado el compromiso histórico de la institución con la lengua y el territorio, celebrando que este espacio se convierta ahora en un punto de encuentro entre cultura, ciudad e identidad.
Para Bellvehí, el mural representa también un hito personal. Después de siete años viviendo en Gerona, es su primera intervención de estas características en la ciudad. El artista ha explicado que su propuesta quiere reflejar situaciones cotidianas con las que cualquier persona pueda identificarse, poniendo en valor la decisión consciente de hablar catalán en el día a día.
"Abril por el catalán" ha incluido otras actividades como debates sobre los usos lingüísticos, concursos escolares de Scrabble, monólogos, sesiones de glosa y la llegada de la llama del Correllengua, reforzando así una programación que combina reflexión, participación y celebración.