En la Capilla de Sant Joan se presenta una instalación inmersiva que propone una experiencia artística total, donde la pintura y la escultura dejan de ser disciplinas separadas para convertirse en un único lenguaje. El proyecto, titulado Pulsions universals , nace del diálogo creativo entre la pintora Assumpció Mateu y el escultor Josep Massana, dos creadores que comparten una misma inquietud: comprender la relación profunda entre la naturaleza, el ser humano y el cosmos.
El espacio expositivo se transforma completamente. Las pinturas no sólo ocupan las paredes, sino que se extienden y liberan en el aire, suspendidas como fragmentos de un universo en expansión. Al mismo tiempo, las esculturas emergen tanto del suelo como del espacio central, generando un recorrido que obliga al visitante a moverse en la obra, no sólo a contemplarla.

El resultado es un paisaje envolvente y sin límites claros, en donde la materia pictórica y escultórica parece respirar al ritmo de una energía común. La obra invita a detenerse y reflexionar sobre nuestra condición: seres efímeros, casi insignificantes en la inmensidad del cosmos, pero al mismo tiempo profundamente conectados con todo lo que existe.
El proyecto parte de una idea esencial: somos naturaleza. No existe separación entre lo humano y el universo, sino continuidad. Esta visión se traduce en formas orgánicas, texturas que evocan elementos naturales y una paleta que sugiere procesos vitales, como si cada prenda fuera un organismo en constante transformación.
La colaboración entre Mateu y Massana surge de un diálogo iniciado a distancia, a través de las redes, donde compartieron inquietudes, procesos y materiales. De ese intercambio nació una complicidad artística que ahora se materializa en una instalación común, sin jerarquías entre disciplinas, donde todo forma parte de un mismo relato visual y conceptual.