El fotógrafo hispano-francés Jean Marie del Moral presenta una nueva muestra que profundiza en los orígenes geográficos de la obra de Pablo Picasso y Joan Miró. La exposición, titulada Miró Mont-roig / Horta Picasso , se puede visitar del 15 de abril al 6 de septiembre de 2026 en el Espai Zero, en el marco del Mallorca PhotoFest.
La inauguración contó con la presencia de la directora de la Fundación, Antonia Maria Perelló, acompañada por el concejal de Cultura de Cort, Javier Bonet, así como del comisario del proyecto, Manuel Guerrero Brullet, colaborador de bonart.
La muestra propone un recorrido visual por Horta de Sant Joan y Mont-roig del Camp, dos enclaves separados por sólo ochenta kilómetros pero unidos por una misma esencia paisajística. Olivos, viñedos, almendros y tierras ocres conforman un escenario compartido que, según Del Moral, revela sorprendentes paralelismos entre los universos creativos de ambos artistas.

Estas conexiones visuales no son anecdóticas. Fue en Horta de Sant Joan donde Picasso inició el cubismo en 1909, mientras que, una década más tarde, Miró encontraba en Mont-roig del Camp la inspiración para sus obras más minoristas. Las sesenta fotografías de Del Moral capturan esta proximidad conceptual y emocional, estableciendo un diálogo poético entre dos gigantes del arte del siglo XX.
El fotógrafo recuerda especialmente su primer encuentro con Miró, en 1978, cuando con sólo 26 años lo visitó en Son Abrines para retratarlo. Aquella experiencia transformó su forma de entender la fotografía: el estudio del artista se revelaba como un espacio mental lleno de imaginarios.
Del Moral destaca también que, a pesar de la importancia de estos territorios en la génesis de sus obras, han sido poco explorados desde una perspectiva artística comparada. En este sentido, su propuesta se convierte en una invitación a redescubrirlos.

Definiendo a Miró como un "símbolo de dignidad humana", el fotógrafo reconoce la profunda huella que el artista ha dejado en su trayectoria. Él mismo se define como "un español nacido en Francia, hijo de republicanos exiliados", una identidad que atraviesa también su mirada.
Esta exposición, impulsada por la Fundació Palau, no es sólo un homenaje a los paisajes que inspiraron a Picasso y Miró, sino también una reflexión sobre cómo el territorio puede modelar el imaginario artístico. Un viaje visual que conecta sitios, memoria y creación.