¿Qué lugar ocupa el museo en una sociedad atravesada por transformaciones culturales, tensiones políticas y nuevas formas de relación entre las comunidades y las instituciones? Esta pregunta vertebra el primer capítulo de Diálogos Bonart en Bogotá, una iniciativa audiovisual con la que Bonart vuelve a activar su canal de YouTube y abre una nueva etapa de conversaciones en torno al arte, el pensamiento y las políticas culturales. El protagonista de este primer encuentro es Rafael Tamayo, director del Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), con quien Ricard Planas y Fernando Cuevas abordan los desafíos de las instituciones culturales contemporáneas y su capacidad para construir vínculos significativos con la sociedad.
La conversación se realizó en Bogotá, en paralelo a la presentación del número 3 de Bonart Internacional, una edición que refuerza la voluntad de la publicación de establecer puentes entre Cataluña, Colombia y otros contextos culturales, generando espacios de intercambio que trasciendan las fronteras geográficas. En este marco, Diálogos Bonart recupera el formato de conversación como una herramienta para acercarse a quienes, desde diferentes responsabilidades y perspectivas, contribuyen a definir el presente y el futuro de la cultura.
La trayectoria de Rafael Tamayo ofrece un punto de partida especialmente fértil para esta reflexión. Su experiencia combina la gestión cultural, la investigación académica y el desarrollo de políticas públicas, con una formación interdisciplinar que abarca la historia, el derecho, las humanidades y la teología. Doctor en Historia por la Universidad Nacional de Colombia y magíster en Derecho Internacional por la Université Paris II Panthéon-Assas, Tamayo ha dirigido instituciones como el Museo de Memoria de Colombia y BibloRed, la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá. También ha colaborado con la UNESCO y ha desempeñado responsabilidades vinculadas a la cooperación internacional en el Ministerio de Cultura de Colombia.
Este recorrido le permite plantear una concepción del museo que supera la idea de la institución como un espacio destinado exclusivamente a conservar colecciones y organizar exposiciones. El museo contemporáneo debe ser, desde esta perspectiva, un lugar de pensamiento, participación y encuentro, capaz de reconocer las particularidades de su entorno y establecer relaciones duraderas con la ciudadanía. Su función no se limita a presentar obras o articular discursos curatoriales, sino que también implica generar preguntas, propiciar el diálogo y contribuir a comprender las realidades sociales en las que se inscribe.
Uno de los ejes de la conversación es precisamente la relación entre cultura y comunidad. ¿Cómo puede una institución cultural escuchar a su entorno sin renunciar a su capacidad crítica? ¿De qué manera puede construir relatos que conecten las prácticas artísticas con las experiencias de quienes habitan un territorio? Las respuestas exigen repensar los modelos de gestión, los mecanismos de participación y las formas en que los museos construyen y comunican sus narrativas. También invitan a considerar la dimensión pública de la cultura como un ámbito de responsabilidad compartida.

La reflexión adquiere una relevancia particular en América Latina, donde las instituciones culturales dialogan con contextos sociales e históricos diversos y con comunidades cuyas experiencias no siempre encuentran representación en los relatos oficiales. En este escenario, el museo puede actuar como mediador, plataforma de intercambio y espacio para la construcción de nuevas perspectivas, sin perder su capacidad para cuestionar los discursos establecidos. El reto consiste en articular la especificidad local con las conversaciones internacionales que atraviesan el mundo del arte, evitando tanto el aislamiento como la homogeneización de las experiencias culturales.
El encuentro entre Ricard Planas, Fernando Cuevas y Rafael Tamayo abre así una conversación sobre las posibilidades de imaginar instituciones más abiertas, críticas y conectadas con su tiempo. Una reflexión que enlaza con la voluntad de Bonart de ampliar sus espacios de difusión y generar contenidos audiovisuales capaces de prolongar el diálogo cultural más allá de las páginas impresas.
Con este primer capítulo de Diálogos Bonart en Bogotá, la revista reactiva su canal de YouTube y refuerza su apuesta por los formatos que permiten escuchar directamente a sus protagonistas. La iniciativa nace vinculada a la presentación de Bonart Internacional número 3, pero aspira a consolidar un espacio propio de intercambio entre profesionales, artistas, investigadores y responsables de instituciones culturales.