La historia de la sexualidad también es una historia de cómo las sociedades han entendido y cuidado el cuerpo. Con motivo del Día Mundial de la Salud Sexual, que se celebra el 4 de septiembre, el Museo de la Erótica de Barcelona (MEB) dedica este mes a explorar las diferentes concepciones de la salud sexual a lo largo de los siglos, desde el antiguo Egipto hasta el Japón tradicional, pasando por el mundo grecorromano, Pompeya y la Europa medieval.
A través de las piezas de su colección, el museo propone un recorrido por culturas y épocas que, pese a las enormes distancias temporales y sociales que las separan, tuvieron que dar respuesta a cuestiones que siguen formando parte de nuestra experiencia: la fertilidad, la reproducción, la higiene, las enfermedades, el placer o la relación con el propio cuerpo.
El recorrido, conducido por la sexóloga Sigrid Cervera, responsable del Departamento de Educación y Mediación Cultural del MEB, no busca proyectar valores actuales sobre las sociedades del pasado. La propuesta parte, precisamente, de la necesidad de entender cada cultura dentro de su propio contexto, atendiendo a los conocimientos médicos disponibles, las creencias, las costumbres, las normas sociales y también las prohibiciones que determinaban la manera de acercarse a la sexualidad.
De las prácticas ancestrales a la salud sexual contemporánea
A lo largo de los siglos, el conocimiento sobre el cuerpo ha avanzado entre descubrimientos, intuiciones, rituales y creencias. Las distintas sociedades han desarrollado remedios y prácticas para afrontar cuestiones relacionadas con la reproducción, la fertilidad o la salud, pero también han construido imaginarios sobre el deseo y el placer condicionados por la religión, la moral y las estructuras sociales.
La colección del MEB permite observar esta diversidad de respuestas y al mismo tiempo detectar algunas preocupaciones que han sobrevivido al paso del tiempo. Preguntas sobre el cuerpo, la reproducción, el deseo o la prevención que, en esencia, no son tan distintas a las que todavía hoy forman parte del debate sobre la sexualidad.
«Muchas de las preguntas que hoy nos hacemos sobre el cuerpo, el placer, la reproducción o la prevención no son nuevas. Lo que cambia son las respuestas que cada sociedad construye a estas preguntas. Mirar atrás nos permite entender de dónde venimos, pero también observar cuánto ha cambiado nuestra forma de entender el bienestar sexual», señala Sigrid Cervera.
Este recorrido histórico permite así poner en perspectiva la idea contemporánea de salud sexual. Hoy, este concepto ya no se limita a la ausencia de enfermedad oa la prevención de las infecciones de transmisión sexual, sino que incorpora una dimensión mucho más amplia: el bienestar físico y emocional, los derechos sexuales, la autonomía, el respeto y la posibilidad de vivir la sexualidad de forma libre y positiva.
Una mirada que conecta pasado y presente
La propuesta del Museo de la Erótica convierte sus piezas en testimonios de una historia compleja, en la que conocimiento y superstición, libertad y prohibición, placer y control han convivido de formas diferentes según cada período.
Más que establecer una línea evolutiva entre un pasado considerado ignorante y un presente supuestamente más avanzado, el recorrido invita a observar la diversidad de formas con las que las culturas han interpretado el cuerpo y la sexualidad. Una mirada que permite entender que la salud sexual es también una construcción cultural y social, sometida a constantes transformaciones.
En este sentido, el Día Mundial de la Salud Sexual 2026 pone el foco en el lema Every Body , una reivindicación de una salud sexual inclusiva que tenga en cuenta a todas las personas y todos los cuerpos. El mensaje amplía aún más una concepción del bienestar sexual basada no sólo en la prevención, sino también en la diversidad, los derechos y la autonomía individual.
El 4 de septiembre, con motivo de esta jornada, el Museo de la Erótica de Barcelona regalará un preservativo a todos sus visitantes. Un gesto sencillo que conecta la dimensión histórica de la propuesta con una de las expresiones más actuales de la salud sexual: la prevención y el acceso a una información que permita vivir la sexualidad con mayor libertad, responsabilidad y conocimiento.