La fotografía de Xavier Miserachs Els Encants, Barcelona (1957) abandona temporalmente los espacios habituales del arte para instalarse en un lugar cotidiano y cercano: la Biblioteca Ignasi Iglésias – Can Fabra. La iniciativa forma parte de Un museo fuera del museo , un proyecto promovido por el MACBA y comisariado por Martí Manen que busca acercar la Colección MACBA a nuevos públicos a través de espacios alejados del circuito museístico tradicional.
La propuesta, que podrá visitarse del 30 de junio al 30 de noviembre de 2026, lleva unas cuarenta obras de la Colección MACBA en diferentes espacios cotidianos de Cataluña, gracias a la colaboración de los centros que forman parte del Sistema Público de Espacios de Artes Visuales de Cataluña y del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña.
Con Un museo fuera del museo , el MACBA plantea una reflexión sobre los límites físicos y simbólicos de la institución museística y sobre las posibilidades de generar nuevas formas de relación con el arte contemporáneo. El proyecto apuesta por la proximidad, la cotidianidad y también por el elemento sorpresa: encontrar una obra de arte en un espacio donde habitualmente no le esperaríamos modifica tanto la percepción de la obra como la del mismo lugar que la acoge.
Hornos de pan, mercados, farmacias, peluquerías, salas de espera, funerarias o campos de fútbol se convierten así en escenarios inesperados para el contacto con el arte. La iniciativa cuestiona la idea de que la experiencia artística deba producirse necesariamente dentro de un museo o sala de exposiciones y propone, en cambio, incorporarla a los espacios donde transcurre la vida cotidiana.
En este contexto, la Fabra Centro de Arte Contemporáneo ha escogido una obra especialmente vinculada a la mirada sobre la ciudad. Se trata de Els Encants, Barcelona , de Xavier Miserachs, una fotografía realizada entre 1956 y 1957 que forma parte de la Colección MACBA. La imagen captura un fragmento de la Barcelona de la época y se integra ahora en un espacio dedicado al conocimiento, la lectura y la vida comunitaria como es la Biblioteca Ignasi Iglésias - Can Fabra.
La presencia de Miserachs en Can Fabra permite establecer un diálogo entre la fotografía y el propio entorno urbano. La ciudad documentada por el artista se reencuentra, décadas después, con una Barcelona transformada, en un contexto en el que la imagen histórica adquiere nuevas lecturas.
Así, una obra concebida para observar la ciudad se convierte también en una invitación a mirar al presente. El proyecto no sólo traslada una pieza fuera del museo, sino que modifica las condiciones en las que ésta es percibida: sin el marco habitual de una exposición, la obra entra en contacto directo con personas que quizás no habrían ido a un museo para encontrarse.