El Museo Nacional de Bellas Artes de Brasil (MNBA/Ibram) recupera uno de sus espacios más emblemáticos con la reapertura de la Sala Bernardelli, que acoge la exposición Histórias que a Arte Conta hasta el 28 de agosto. La muestra propone un recorrido por diez obras de la colección del museo a través de las historias y relatos desarrollados en el proyecto homónimo, el primer pódcast del MNBA.
Comisariada por la educadora del museo Simone Bibian, la exposición traslada al espacio físico algunas de las narrativas abordadas en el pódcast y que incorpora también recursos de accesibilidad, como la interpretación en lengua de signos brasileña (Libras).
La reapertura de la Sala Bernardelli se plantea así como una oportunidad para establecer un diálogo entre la escucha y la experiencia visual. Según Bibian, el espacio se convierte en 'un taller artístico y poético' concebido como lugar de encuentro y experimentación, donde los colores, las dimensiones, las pinceladas, las formas y la materialidad de las obras amplían la experiencia sensorial iniciada a través de las historias.
La selección reúne piezas de artistas como Firmino Monteiro, Pedro Américo, Chaves Pinheiro, Correia Lima, Raimundo Cela, José Maria de Medeiros y Rodolfo Amoedo, representantes de diferentes generaciones, estilos y momentos de los siglos XIX y XX.
Entre las obras expuestas destaca también Antínoo, una pieza arqueológica datada entre los siglos II y III d. C. y considerada una de las más antiguas de la colección del MNBA. La escultura representa al joven asociado al emperador Adriano y fue, además, la inspiración para la identidad gráfica del proyecto Historias que el arte cuenta.
Más allá de presentar una selección de piezas del fondo del museo, la exposición pretende reivindicar la capacidad de la obra de arte para generar relatos, conexiones y nuevas interpretaciones. El proyecto busca convertir la Sala Bernardelli en un espacio donde las historias individuales y colectivas puedan encontrarse y construir nuevas tramas a partir de la experiencia artística.
La propuesta parte de una idea central de su comisaria: las historias crean vínculos y pueden generar una comunidad capaz de imaginar otros futuros. De este modo, la reapertura de la sala no solo recupera un espacio histórico del museo, sino que propone una nueva forma de acercarse a su colección a través de la palabra, la escucha y la mirada.