En el marco de la 15ª edición de Art Nou, la galería Prats Nogueras Blanchard presenta en su espacio de Barcelona The worms are starting to move ( Los gusanos están empezando a moverse ), una exposición de Aura Roig que se podrá visitar hasta el 4 de septiembre de 2026.
Nacida en Tortosa en 1994, Roig desarrolla una práctica artística en la que la realidad se fragmenta y transforma para dar paso a escenarios cargados de extrañeza. Sus pinturas y obras sobre papel construyen un universo de carácter postsurrealista, poblado por figuras híbridas, presencias fantasmagóricas y formas que parecen existir entre distintos mundos.
En The worms are starting to move , el artista cuestiona las divisiones convencionales entre identidades y especies. Sus composiciones se construyen a partir de cuerpos fluidos y elementos en transformación constante, generando un imaginario en el que lo humano, animal y vegetal conviven en una relación de interdependencia.

Aura Rojo, fluidos y el cuerpo en la región, y el lugar en el body.
Uno de los ejes visuales de la exposición son los paisajes oníricos de gran formato, dominados por montañas iluminadas por intensos tonos rojizos y anaranjados. La luz puede evocar una puesta de sol que parece no terminar nunca, pero también adquiere una dimensión más inquietante, cercana a la imagen de un cielo en llamas.
En primer plano aparecen unas manos que establecen un juego entre quien pinta y quien observa. Estas figuras introducen cierta ambigüedad sobre los límites del cuerpo y de la representación, e invitan al espectador a adentrarse en un escenario donde las fronteras entre realidad y ficción se diluyen.
El imaginario de Roig incorpora también un repertorio de símbolos que se repite a lo largo de las distintas piezas. Huevos, anguilas y elementos vegetales forman parte de un vocabulario visual que conecta las obras de gran formato con las pinturas de dimensiones más reducidas.

Aura Roig, Their body es made of water. Like that of a slug: soft, smooth, slow.
Las piezas funcionan como fragmentos de una narración abierta. En ellas, los seres se encuentran en un proceso permanente de transformación, como si cada cuerpo estuviera atravesando un estado de metamorfosis. La exposición propone así una experiencia más cercana a un ecosistema que a un relato lineal.
Esta concepción se extiende en la mirada multiespecie que atraviesa la producción de Aura Roig. Humanos, animales y elementos botánicos aparecen entrelazados en una relación de simbiosis que cuestiona la idea del cuerpo como entidad cerrada y estable.
Cada obra plantea, en este sentido, un territorio de posibilidades en el que la identidad no queda definida por los límites físicos, sino por la capacidad de cambiar, mezclarse y adoptar nuevas formas. The worms are starting to move presenta así un universo en constante movimiento, donde la metamorfosis se convierte en una forma de entender la existencia.