El próximo 22 de septiembre de 2026 Los Ángeles sumará a su paisaje cultural uno de los proyectos museísticos más ambiciosos de las últimas décadas. Después de años de cambios, retrasos y una inversión cercana a los 1.000 millones de dólares, el Lucas Museum of Narrative Art abrirá finalmente sus puertas en Exposition Park, con una propuesta que pretende cuestionar las fronteras tradicionales entre el arte considerado 'mayor' y aquellas expresiones visuales que durante décadas quedaron fuera de los grandes museos.
Impulsado y financiado íntegramente por George Lucas y su esposa, la empresaria Mellody Hobson, el museo nace de una convicción que el creador de Star Wars ha defendido durante más de medio siglo: las imágenes que forman parte de la cultura popular también construyen nuestra memoria colectiva y merecen ocupar un lugar central dentro de la historia del arte.
El proyecto no busca competir con los grandes templos museísticos estadounidenses, sino ampliar la idea de qué puede ser considerado arte. Cómic, ilustración, fotografía documental, cine, pintura y narrativa visual convivirán en un mismo espacio con el objetivo de eliminar jerarquías y acercar la creación artística a públicos más amplios.
Antes de establecerse definitivamente en Los Ángeles, la iniciativa fue descartada por otras dos grandes ciudades estadounidenses, Chicago y San Francisco. La elección final de Exposition Park sitúa el museo junto a instituciones como el California Science Center y el Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, consolidando esta zona como uno de los grandes polos culturales de la ciudad.
Una arquitectura que desafía el museo tradicional
El propio edificio funciona como una declaración de intenciones. Diseñado por el arquitecto chino Ma Yansong y el estudio MAD Architects, con la colaboración técnica de Stantec, el complejo ocupa más de 30.000 metros cuadrados y emerge del paisaje urbano como una gran estructura orgánica suspendida.

Su exterior está formado por cerca de 1.500 paneles de fibra de vidrio que crean una superficie escultórica de formas curvas. En el interior desaparece la rigidez habitual de muchos museos clásicos: predominan los espacios abiertos, las escaleras helicoidales, las líneas suaves y una distribución pensada para favorecer una experiencia más cercana y participativa.
El edificio estará rodeado por más de cuatro hectáreas de jardines y zonas verdes e incorporará dos salas de cine, espacios educativos, áreas gastronómicas y una biblioteca pública gratuita abierta a todos los visitantes, incluso sin necesidad de adquirir una entrada para las exposiciones.
Una colección construida durante cinco décadas
El núcleo del museo es la extraordinaria colección personal de George Lucas, reunida durante más de cincuenta años. Su relación con este universo comenzó cuando todavía era estudiante y adquiría páginas originales de cómic por apenas 30 dólares, en una época en la que este material apenas tenía reconocimiento dentro del mercado artístico.
Con el paso del tiempo, aquella colección inicial se transformó en un fondo de más de 40.000 piezas. Para la inauguración se han seleccionado alrededor de 1.200 obras, distribuidas en más de treinta galerías y organizadas en una veintena de exposiciones temáticas.
La selección refleja la visión del propio Lucas: una defensa del arte narrativo en todas sus formas. Obras de artistas reconocidos por la historia del arte convivirán con creadores vinculados a la ilustración, el cómic o la cultura popular.
Entre las piezas destacadas figuran obras de Frida Kahlo, como su Autorretrato dedicado al Dr. Eloesser, junto a trabajos de Thomas Hart Benton, Kerry James Marshall y Charles White.

El cómic y la ilustración entran en las grandes salas del arte
Uno de los grandes elementos diferenciales del museo será el protagonismo concedido a la ilustración. El centro albergará la mayor colección del mundo de Norman Rockwell, incluyendo Shuffleton’s Barbershop, una de sus imágenes más conocidas sobre la vida cotidiana estadounidense.
Sus obras compartirán espacio con creaciones de Maxfield Parrish, N. C. Wyeth y George Hughes, reivindicando la ilustración como una disciplina fundamental dentro de la cultura visual del siglo XX.
El cómic tendrá también una presencia inédita en una institución de esta dimensión. Los originales de artistas como Jack Kirby, Mœbius, Frank Miller, Marie Severin, Jim Lee o Alison Bechdel serán presentados como piezas esenciales para entender la evolución de la narrativa gráfica contemporánea.
La colección incluirá además trabajos de grandes nombres de la ilustración fantástica como Frank Frazetta, Julie Bell y Boris Vallejo, artistas que transformaron la imagen de la ciencia ficción, la fantasía y la cultura popular.
Del cine documental a la memoria colectiva
La narrativa visual se completa con dibujos originales de clásicos infantiles como Peter Rabbit o Winnie-the-Pooh, junto a fotografías históricas de autores como Dorothea Lange, Robert Capa y Gordon Parks.
El museo también incorporará obras públicas y proyectos vinculados al arte social, con piezas de Judy Baca y Diego Rivera, ampliando la mirada hacia aquellas imágenes capaces de explicar conflictos, identidades y transformaciones sociales.
Aunque el nombre de George Lucas está inevitablemente asociado a Star Wars, la saga ocupará únicamente una pequeña parte del recorrido. Solo una de las veinte exposiciones principales estará dedicada al universo cinematográfico creado por el director.
Bajo el título Star Wars in Motion, la muestra explorará los procesos creativos, artísticos y artesanales que dieron forma a las seis primeras películas de la saga, poniendo el foco no solo en el resultado final, sino en los dibujantes, diseñadores y creadores visuales que hicieron posible ese imaginario.
Un museo donde el cine también es una obra de arte
El Lucas Museum no será únicamente un espacio expositivo. Sus salas de proyección tendrán un papel fundamental dentro del proyecto. Dos cines ofrecerán películas y fragmentos audiovisuales durante toda la jornada, con un concepto cercano al de una galería abierta.
La programación incluirá desde documentales sobre la historia del cine hasta obras experimentales de artistas como Man Ray, László Moholy-Nagy, Stan Brakhage, Kenneth Anger, Mary Ellen Bute o Jordan Belson.
El Robert Flaherty Theater, dedicado al documentalista pionero y a la tradición cinematográfica de capturar la realidad, presentará también proyectos como Seeing is Believing: The Story of Narrative Art, una serie creada especialmente para el museo, además de documentales dedicados a artistas como Norman Rockwell, Jim Lee, Charles Schulz, Maurice Sendak, Diego Rivera, J. C. Leyendecker o Weegee.