La Sala Luis Barragán presenta hasta el 6 de septiembre El que la cambia, la falla, un proyecto de Mario García Torres con la participación del legendario exportero Jorge Campos y el comisariado de Viviana Kuri Haddad. La exposición propone un sugerente diálogo entre el arte contemporáneo y el fútbol para reflexionar sobre la intuición, la creatividad y aquellos gestos que escapan a toda explicación racional.
Reconocido internacionalmente por revisar la historia del arte conceptual desde la ficción, la memoria y la imaginación, Mario García Torres presenta una propuesta que se aleja de las certezas para reivindicar el valor del impulso creativo. Si en los inicios de su trayectoria necesitaba comprender por completo una idea antes de llevarla a cabo, hoy el artista defiende un proceso mucho más abierto, donde la intuición precede al razonamiento y permite descubrir nuevos caminos creativos.
Ese planteamiento encuentra un paralelismo natural en el deporte de élite. Los grandes futbolistas dominan la técnica y conocen todas las posibilidades del juego, pero las acciones que terminan pasando a la historia suelen surgir de una decisión inesperada, de un movimiento instintivo imposible de explicar. Es precisamente ese instante imprevisible el que García Torres identifica como el punto de encuentro entre la creación artística y el fútbol.

La figura elegida para representar esa idea es Jorge Campos, uno de los futbolistas más carismáticos e influyentes de la historia de México. Famoso por sus llamativos uniformes —muchos de ellos diseñados por él mismo— y por revolucionar la posición de guardameta gracias a su capacidad para jugar con los pies y sumarse al ataque, Campos continúa siendo el portero más goleador de la historia del fútbol mexicano y figura entre los cinco guardametas con más goles anotados en el fútbol mundial.
Internacional con la selección mexicana durante más de una década, Jorge Campos disputó las Copas del Mundo de Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea y Japón 2002, convirtiéndose en uno de los grandes iconos del fútbol del país. Su figura vuelve a cobrar especial protagonismo en 2026, año en el que México vuelve a ser anfitrión de la Copa Mundial de la FIFA junto a Estados Unidos y Canadá, acogiendo además el partido inaugural en el Estadio Azteca y consolidándose como el primer país en albergar tres ediciones de un Mundial masculino.
La personalidad de Campos siempre ha estado rodeada de un cierto halo de intuición. En 2021 sorprendió al pronosticar públicamente que Atlas se proclamaría campeón del fútbol mexicano y que Camilo Vargas sería el jugador decisivo de la final. La predicción se cumplió y numerosos medios deportivos lo bautizaron como el "profeta" del fútbol mexicano, reforzando una imagen que trasciende lo estrictamente deportivo.
Precisamente esa capacidad para anticipar lo inesperado es la que fascina a Mario García Torres. Para el artista, crear exige alcanzar un estado similar al del deportista que actúa sin pensar, guiado por la intuición y la confianza. Solo desde ese lugar, alejado de la lógica y del conocimiento acumulado, puede aparecer el verdadero gesto creativo.
La exposición también reivindica una idea que ha perdido protagonismo en el discurso del arte contemporáneo: la inspiración. Sin recurrir al mito del artista iluminado, García Torres recupera la importancia de ese instante en el que una obra logra conmover al espectador del mismo modo que un penalti detenido o un gol imposible pueden provocar una emoción colectiva en un estadio.