Del 16 al 18 de julio, Eufònic llega a su decimoquinta edición consolidado como uno de los festivales de referencia de las artes sonoras, visuales y digital-performativas del sur de Europa. Durante tres días, Amposta y varios espacios del Delta del Ebro se transforman en un gran territorio de creación contemporánea, donde cerca de cincuenta artistas despliegan una programación que combina música en directo, espectáculos audiovisuales inmersivos, instalaciones, acciones sonoras, piezas lumínicas y performances que dialogan con el paisaje y la arquitectura.
La celebración de los quince años del festival reafirma una trayectoria marcada por la voluntad de explorar nuevas formas de percepción y experimentación artística. Más allá de la programación escénica, Eufònic sigue proponiendo una manera singular de habitar los espacios, convirtiendo la ciudad de Amposta en un recorrido fluido entre disciplinas, formatos y atmósferas. Equipamientos como La Fila, el Casal de Amposta, el Casino Recreativo, Lo Pati, el Museo de las Tierras del Ebro, el FabLab o varios espacios expositivos temporales se conectan en una geografía cultural que invita al público a desplazarse constantemente entre la contemplación, el descubrimiento y la celebración.

La dimensión profesional del proyecto también vuelve a tener un papel destacado con una nueva edición de Eufònic Pro, que se celebra los días 16 y 17 de julio en Tortosa en coproducción con el Centro de Arte y Cultura de la Diputació de Tarragona. Este espacio de encuentro reúne a artistas, profesionales, gestoras culturales, investigadoras y creadores para reflexionar sobre las prácticas contemporáneas vinculadas a las artes digitales, el sonido y los nuevos lenguajes audiovisuales.
La apertura del festival sintetiza perfectamente la diversidad de lenguajes que caracterizan a esta edición. La tarde del jueves 16 de julio se inaugura con tres propuestas muy diferentes pero complementarias: el quinteto de arqueros sonoros de Arnau Casanoves y las Flechas Silbadoras en el foso del Castillo de Amposta; el reencuentro entre el artista visual Alba G. Corral —vinculada al festival desde sus inicios— y la pianista polaca YANA en un nuevo espectáculo audiovisual en La Fila; y una intervención lumínica de Antoni Arola creada en colaboración con COMEBE, que recupera la memoria de la Batalla del Ebro conectando con un haz láser las torres de la Carrova y de Campredó, a ambos lados del río.
La programación audiovisual de La Fila sigue apostando por experiencias inmersivas que sitúan al público en una escucha atenta, donde imagen y sonido construyen un único relato. Entre los estrenos destaca Under the Sun , una colaboración entre la compositora electrónica Maya Shenfeld y el cineasta experimental Pedro Maia, desarrollada entre Berlín y una profunda cantera de mármol del sur de Portugal. Mediante composiciones electroacústicas para sintetizadores analógicos, instrumentos de viento, voz y grabaciones de campo, la obra reflexiona sobre la relación entre el tiempo geológico y la experiencia humana, estableciendo un diálogo hipnótico con las imágenes analógicas de Maya. La pieza, prevista inicialmente para Eufònic 2024, llega finalmente al festival después de que tuviera que cancelarse por motivos personales.

También forman parte de este recorrido audiovisual el nuevo espectáculo del artista sonoro estadounidense afincado en Berlín Nexcyia, con los visuales de la diseñadora barcelonesa Laia Ferran; Bird Signals for Earthly Survival , de Mehmet Aslan y Malo Lacroix, que convierte a los patrones migratorios de los pájaros en una reflexión sobre las crisis ambientales contemporáneas; y el debut de la violinista, vocalista y compositora Vanessa Bedoret, que combina su sólida formación clásica con una aproximación experimental a la composición.
La escucha como experiencia física y perceptiva ocupa un puesto central en esta edición gracias a la participación excepcional de Francisco López, una de las figuras imprescindibles del arte sonoro internacional. El artista madrileño ofrecerá un concierto inmersivo que el público vivirá con los ojos vendados, una propuesta radical que elimina la visión para potenciar la experiencia auditiva. Su presencia se completará con una masterclass dedicada a los procesos creativos que han definido una trayectoria de décadas expandiendo los límites de la percepción sonora. En este mismo espacio, Citlali Hernández, Jon James y Roc Lilith presentarán Descolonizar nuestros patrones , una performance que investiga las huellas del colonialismo situando el cuerpo, el movimiento y el sonido en el centro de la acción.
Al caer la noche, el festival adopta otra intensidad. La Sala B Teatre se convierte en el escenario del Cabaret Eufònic, un espacio dedicado a las prácticas performativas, las identidades disidentes y las nuevas expresiones queer. El programa reúne a artistas como la ruso-francesa Jenys, el británico James Indigo, LaFrancessa —una de las voces más singulares de la escena queer catalana— y la propuesta parateatral de Queer Falafel, configurando un recorrido entre el hyperpop, el hip-hop queer, el pop performativo y las artes escénicas experimentales.

A partir de la medianoche, el Casal de Amposta toma el relevo con una programación centrada en la música electrónica y los directos audiovisuales. El viernes será el turno de Yu Su, DJ, compositora y artista sonora china que se ha convertido en una de las figuras más reconocidas de la escena electrónica internacional, gracias a un universo que atraviesa el ambiente, la cultura club y la experimentación sonora. La noche continuará con el DJ set de Ángel Molina, una de las figuras históricas de la electrónica estatal que regresa al festival quince años después de haber participado en la primera edición de Eufònic. El sábado llegará el debut a España de los británicos Oslo Twins, con un directo inmersivo en el que confluyen sintetizadores, guitarras atmosféricas y ritmos sincopados, antes de que el productor Adrian Marth cierre el festival transitando entre el italo más mutante, el electro y el ácido.
El Casino Recreativo completa esta cartografía artística con una programación gratuita dedicada a las propuestas musicales más arriesgadas. El espacio combina artistas de diferentes procedencias, generaciones y estéticas en una apuesta abierta por las expresiones más transgresoras de la electrónica contemporánea, reafirmando el carácter explorador de un festival que, quince años después de su nacimiento, sigue convirtiendo las Terres de l'Ebre en uno de los grandes laboratorios europeos de las prácticas audiovisuales y sonoras.