Girona ha aprobado la redacción del primer plan director de la muralla, una iniciativa que busca proteger y valorizar este emblemático monumento histórico. El proyecto, que cuenta con un presupuesto total de 100.000 euros, recibe la mitad de la financiación a través de una subvención de la Generalitat de Catalunya.
La muralla de Girona, que data de la época romana y ha sido testigo de diversas fases constructivas a lo largo de los siglos, necesita un plan estratégico que recoja las acciones necesarias para su conservación, usos y accesibilidad. El alcalde de Girona, Lluc Salellas, ha destacado la importancia de este Plan como un instrumento para definir el futuro de la muralla, considerado un icono para los gerundenses y gerundenses.
El teniente de alcaldía y concejal de Cultura, Quim Ayats, ha añadido que el objetivo es no sólo preservar la muralla, sino también reconectarla con la ciudad, permitiendo que la población la redescubra y la sienta como parte de su patrimonio. El Plan director recopilará conocimientos sobre la muralla y establecerá pautas para las acciones de restauración, con el objetivo de garantizar su estabilidad estructural y detener la degradación del espacio.
Entre las acciones previstas, el Plan director abordará primero las intervenciones urgentes en los tramos medieval y romano de la muralla, para después centrarse en las zonas con mayor necesidad de restauración. Además, se prevé mejorar la accesibilidad, señalización y difusión del patrimonio, incorporando elementos digitales como paneles informativos con códigos QR.
Un aspecto fundamental del Plan es la identificación de la propiedad del monumento, fragmentada entre diversas entidades públicas y privadas. El Ayuntamiento ya ha iniciado los trámites para informar y coordinarse con los propietarios institucionales, como el Obispado de Gerona y la Universidad de Gerona, para asegurar una gestión coherente y respetuosa con el patrimonio.