La Sala Parés inicia una nueva etapa en sus casi ciento cincuenta años de historia con la entrada del empresario Jaume Sabater como nuevo socio mayoritario de la sociedad. La familia Maragall, al frente de la histórica galería barcelonesa, resuelve así el relevo generacional y asegura la continuidad de una de las instituciones culturales más emblemáticas de la ciudad.
Fundada en 1877 y situada en la calle Petritxol de Barcelona, la Sala Parés es la primera galería de arte afincada en España y la galería en funcionamiento más antigua de la Unión Europea. A lo largo de casi un siglo y medio ha sido un espacio fundamental para la difusión del arte, acogiendo a artistas, coleccionistas y amantes de la cultura, y manteniendo un papel esencial en la vida artística barcelonesa.
La operación llega en un momento especialmente significativo: en 2027 la galería celebrará su 150 aniversario. Este cambio en la estructura de propiedad permite afrontar esta efeméride con una base más sólida y con un proyecto de futuro pensado para garantizar la continuidad de la institución en las próximas generaciones.
La falta de un relevo familiar para el actual director, Joan Anton Maragall Garriga, había llevado a la propiedad a plantearse la necesidad de encontrar una fórmula que preservara el legado de la galería y, al mismo tiempo, le permitiera afrontar los nuevos retos del mercado artístico. Con la llegada de Jaume Sabater, cofundador y consejero delegado de Stoneweg, la Sala Parés mantendrá su línea de actuación, tanto en el ámbito del arte contemporáneo como en su especialización en la pintura de los siglos XIX y XX.
Sabater, que en los últimos años ha impulsado diferentes iniciativas culturales en Barcelona como el Palau Martorell, el proyecto Prisma Barcelona en el antiguo edificio Imax del Port, el futuro Museo Carmen Thyssen Barcelona o la recuperación de la antigua fábrica Godó y Trias en Hospitalet de Llobregat, asume su nuevo papel con la voluntad de reforzar.
La nueva etapa mantendrá a Joan Anton Maragall Garriga en la dirección de la galería y conservará los compromisos adquiridos con el equipo, los artistas y el tejido cultural del país, así como con los más de 40.000 visitantes y coleccionistas que cada año participan en sus actividades. Además del programa de exposiciones, que seguirá apostando por la creación contemporánea local e internacional y por la reivindicación de los grandes maestros del pasado, se prevé ampliar su actividad cultural con conferencias, presentaciones y conciertos.
Con esta incorporación, Sala Parés abre una nueva etapa que busca combinar la preservación de un legado histórico único con una mirada de futuro. Tal y como ha expresado Jaume Sabater, su voluntad es contribuir a proporcionar "todo lo necesario para garantizar 150 años más de Sala Parés en Barcelona", asegurando así la continuidad de uno de los grandes símbolos de la historia artística europea.