El Premio Ynglada-Guillot es considerado uno de los galardones más prestigiosos dedicados al dibujo artístico en Cataluña y en el Estado español. Nacido del legado del artista y coleccionista Francisco de Asís Ynglada y Guillot, el premio fue concebido con la voluntad de dar reconocimiento al dibujo como disciplina artística con entidad propia.
Impulsado inicialmente en estrecha vinculación con la Real Academia Catalana de Bellas Artes de Sant Jordi, el certamen ha evolucionado hasta convertirse en una convocatoria de referencia en el ámbito del dibujo contemporáneo. Actualmente, el galardón se presenta bajo la denominación de Premio Antoni Vila Casas-Ynglada-Guillot, gracias a la colaboración con la Fundación Vila Casas, que ha reforzado su alcance y proyección.
Un premio abierto al dibujo contemporáneo
El concurso se convoca anualmente con la voluntad de promover el dibujo en toda su diversidad y complejidad actual. Se dirige tanto a artistas emergentes como a creadores consolidados, y busca reconocer propuestas que destaquen por su calidad, su capacidad de experimentación y la investigación artística.
El certamen pone en valor el dibujo como lenguaje creativo autónomo, capaz de expresar tanto procesos íntimos como reflexiones conceptuales contemporáneas.
Convocatoria del LXIII Concurso Internacional de Dibujo 2026
La próxima edición, correspondiente al LXIII Concurso Internacional de Dibujo 2026, mantiene el espíritu abierto y experimental del premio. El período de presentación de las obras se establece del 4 al 17 de mayo .
La temática es completamente libre, lo que favorece la diversidad de miradas y discursos artísticos. La técnica admitida es el dibujo contemporáneo en sentido amplio, incluyendo disciplinas como la ilustración, el dibujo de arquitectura o el cómic.
Técnica y requisitos
Las obras deben realizarse en blanco y negro, sobre papel, utilizando técnicas tradicionales de dibujo. Se admiten, preferentemente, trabajos realizados con pincel o pluma y tinta china. También son aceptadas otras técnicas como el lápiz, la tinta estilográfica, la tinta corriente, la sepia o la sanguina.
Esta limitación cromática refuerza la idea central del premio: reivindicar el dibujo en su esencia más pura, haciendo hincapié en el trazo, la composición y la expresividad de la línea.
Un espacio de prestigio para el dibujo
Con una trayectoria consolidada y una creciente proyección, el Premio Antoni Vila Casas-Ynglada-Guillot se ha consolidado como una plataforma clave para el reconocimiento del dibujo contemporáneo. Su combinación de tradición académica y apertura a nuevas prácticas artísticas le convierte en una cita imprescindible dentro del panorama artístico actual.