En el contexto de su 50 aniversario, la Colección FEMSA presenta Constelaciones y derivas: arte de América Latina desde la Colección FEMSA, una exposición que se aleja deliberadamente de los modelos cronológicos tradicionales para proponer una relectura crítica de uno de los acervos más significativos del arte latinoamericano de los siglos XX y XXI. Exhibida en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey del 20 de marzo al 9 de agosto de 2026, la muestra no solo celebra una efeméride institucional, sino que plantea un reposicionamiento epistemológico del propio concepto de colección.
Lejos de organizarse como un archivo lineal del progreso artístico, la exposición adopta el modelo de “constelaciones”, una estrategia curatorial que privilegia la relación, la fricción y la simultaneidad entre obras de distintos contextos históricos y geográficos. Este enfoque, desarrollado por los curadores Eugenia Braniff, Paulina Bravo y Beto Díaz Suárez —de la Colección FEMSA— junto con la curadora independiente Adriana Melchor, sugiere que el arte latinoamericano no puede comprenderse como una narrativa única, sino como una red dinámica de interconexiones en permanente reconfiguración.

Vista de exposición Constelaciones y derivas: arte de América Latina desde la Colección FEMSA. Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, 2026. Cortesía Colección FEMSA. Fotografía Michelle Lartigue.
La muestra se articula en torno a cinco líneas de investigación —Territorios, Estructuras coloniales, Debatiendo la abstracción: geometría y forma en América Latina, Alquimia e Identidades— que funcionan como núcleos conceptuales más que como categorías cerradas. Estas constelaciones permiten establecer diálogos inesperados entre obras y artistas, desafiando jerarquías establecidas y proponiendo nuevas genealogías críticas.
Con un conjunto de 174 obras de más de 100 artistas latinoamericanos, esta es la presentación más amplia del acervo realizada en México hasta la fecha. La selección incluye figuras clave como Jesús Rafael Soto, Rufino Tamayo, María Izquierdo, Diego Rivera y Joaquín Torres-García, cuyas obras dialogan con las de artistas como Fanny Sanín, Helen Escobedo y Gego, así como con adquisiciones recientes que expanden los límites del acervo hacia prácticas contemporáneas.

Vista de exposición Constelaciones y derivas: arte de América Latina desde la Colección FEMSA. Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, 2026. Cortesía Colección FEMSA. Fotografía Michelle Lartigue.
En este sentido, la exposición no solo revisita el pasado, sino que también proyecta el futuro de la colección, cuestionando los criterios de संग्रह, representación y legitimación en el arte latinoamericano. Como señala Beto Díaz Suárez, el modelo de constelaciones permite entender que “no existe una sola historia del arte latinoamericano”, sino múltiples narrativas que se entrecruzan, se tensionan y se resignifican.