El Musée du Luxembourg acoge una gran exposición dedicada a Leonora Carrington hasta el 19 de julio, figura clave del surrealismo y creadora de un universo tan radical como inasible. Artista, escritora, feminista y pensadora vinculada a lo espiritual y lo esotérico, Carrington construyó una obra profundamente marcada por su experiencia vital: mujer, madre, migrante y atravesada por episodios de enfermedad mental.
Nacida en 1917 en Lancashire, Inglaterra, forjó su identidad a través de un constante desplazamiento, tanto geográfico como interior. De Florencia a París, del sur de Francia a España, y finalmente a México –donde se consolidó como figura de culto–,su trayectoria vital nutrió un imaginario en el que convergen surrealismo, mitología y esoterismo.

La muestra reúne 126 obras y constituye la primera gran exposición en Francia dedicada exclusivamente a su producción. Presenta a Carrington como una “mujer de Vitruvio”: un modelo de equilibrio dinámico donde sus creaciones fusionan lo humano y lo animal, lo masculino y lo femenino. En este universo, la metamorfosis y los símbolos articulan una narrativa que se despliega como una melodía onírica, extraña pero internamente coherente.
A través de un recorrido cronológico y temático, la exposición aborda los principales núcleos de su pensamiento: su descubrimiento del arte clásico italiano en Florencia durante su adolescencia, su fascinación por el Renacimiento, sus orígenes celtas y post victorianas, y su participación en el surrealismo durante su estancia en Francia.

El legado de Carrington se revela así como el resultado de un viaje perpetuo hacia el autoconocimiento. Sus obras emanan una cualidad etérea cuya simbología desborda el lenguaje, como si remitiera a un saber oculto. En ellas, el viaje del héroe adopta una dimensión íntima, convirtiendo su práctica artística en un proceso de transmutación constante.