Al entrar en la planta baja del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA), el visitante se encuentra con algo inesperado: una duna de arena en la que está permitido sentarse. No es un simple elemento escenográfico —aunque deja ver su tramoya—, sino el punto de partida de La tercera torsión, con el que Anna Moreno cierra su trilogía dedicada a los proyectos más ambiciosos y problemáticos del arquitecto Ricardo Bofill.
El corazón de la muestra es The Terminal Beach, un largometraje codirigido con el cineasta Bernardo Zanotta y rodado en Argelia que mezcla documental y ficción. En 1979, el taller de Bofill levantó un asentamiento nómada por encargo del presidente Houari Boumédiène: un proyecto casi borrado de la historia oficial, literalmente sepultado por la arena del Sáhara. Moreno parte de ese vacío —ni siquiera Bofill lo recordaba con precisión— para construir su propia narrativa. Allí donde faltan archivos, introduce ficción especulativa: una fotógrafa europea viaja décadas después al sitio y se enfrenta a las ruinas de ese sueño colectivo.

FOTOGRAMAS DE "THE TERMINAL BEACH" (2024-2025), CORTESÍA DE ANNA MORENO Y BERNARDO ZANOTTA. EXPOSICIÓN: ANNA MORENO.
La película cuestiona también la mirada occidental sobre el desierto, con ecos de The Sheltering Sky de Paul Bowles, y cómo estos paisajes se convirtieron en tabula rasa para experimentos arquitectónicos europeos.
Lo interesante no es sólo la historia, sino cómo se cuenta. Moreno utiliza la ficción para revisar las utopías de los años setenta, cuando muchos arquitectos creían poder rediseñar a la sociedad desde cero. La arena funciona como una metáfora evidente: todo lo que se construye acaba erosionado por el tiempo.
El artista no juzga a Bofill. Prefiere mostrar sus contradicciones con una mirada serena, incluso melancólica: del idealismo revolucionario al estrellado posterior; del deseo de transformación social en el desierto que todo lo cubre.

FOTOGRAMAS DE "THE TERMINAL BEACH" (2024-2025), CORTESÍA DE ANNA MORENO Y BERNARDO ZANOTTA. EXPOSICIÓN: ANNA MORENO.
The Terminal Beach cierra la trilogía iniciada con The Drowned Giant (2017), inspirada en el happening que Bofill organizó para promocionar el proyecto La Ciudad en el Espacio en Madrid, abandonado por el franquismo, y continuada con Billennium (2018), centrada en el edificio Walden 7 en Sant Just Desvern. Los títulos de las tres piezas remiten a relatos del escritor JG Ballard, una influencia clave en su forma de mezclar especulación y memoria.
La exposición se completa con un vitral que retoma las geometrías de la antigua capilla de la Misericordia, integrando el exterior del museo en la obra. Con este gesto, Moreno amplía su reflexión hacia los vestigios arquitectónicos de la ciudad y el destino incierto de ciertas utopías modernas en los centros urbanos.

VISTAS DE LA EXPOSICIÓN "ANNA MORENO. LA TERCERA TORSIÓN", 2026. FOTO: MIQUEL COLL.
La instalación funciona porque obliga a habitar físicamente esa idea. Sentado sobre la arena, mirando cómo la luz cae sobre las dunas reales e imaginadas, uno entiende que las utopías no desaparecen del todo: simplemente cambian de forma. A veces, en arte.