El Museo de Arte de Lima (MALI) presenta en la sala 29 del segundo piso la exposición Fernando Gutiérrez “Huanchaco”. Psicoanálisis al Lanzón de Chavín, un proyecto que propone una lectura irreverente y reflexiva sobre uno de los íconos fundacionales del imaginario arqueológico peruano.
Psicoanálisis al Lanzón de Chavín (2022–2023) es una instalación multimedia que toma como punto de partida el célebre monolito emplazado en las galerías subterráneas del Templo Antiguo del complejo arqueológico de Chavín de Huántar. Fiel a la dimensión lúdica y crítica que atraviesa su práctica artística, Fernando Gutiérrez “Huanchaco” deconstruye el lugar simbólico que el Lanzón ha ocupado dentro de determinados discursos académicos, aquellos que lo han consagrado como la “semilla” de la cultura peruana.

En colaboración con los escultores William y Edilberto Mérida, del Museo Inkariy del Cusco, el artista produce una réplica fidedigna —aunque deliberadamente “blanda”— del monolito. Situado en el centro de la sala, el Lanzón aparece flácido y exhausto, animado por un sutil movimiento que evoca la respiración. La escena remite a una sesión de psicoanálisis: el monolito, recostado, parece procesar el peso simbólico de haber sido investido como piedra angular de la identidad nacional.
En los muros circundantes se despliega un conjunto de dibujos que transitan entre la bitácora del arqueólogo y el cuaderno de apuntes del psicoanalista. Bajo el título Chavín. Apuntes arqueológicos para el análisis psicoanalítico al monolito llamado Lanzón de Chavín, la serie ficcionaliza episodios vinculados a Julio C. Tello y al hallazgo del sitio arqueológico, proponiendo interpretaciones que oscilan entre el rigor histórico y la especulación imaginativa. Estas imágenes buscan reconectar con los elementos del pasado prehispánico que persisten en la cultura contemporánea peruana, al mismo tiempo que cuestionan la pulsión esencialista presente en ciertos discursos identitarios nacionales.
