Démosle vueltas es una exposición de fotografía que propone una reflexión pausada y profunda sobre la mirada, la luz y la memoria de los espacios. El proyecto reúne el trabajo de Jordi Aligué y Joan Ramell, dos artistas que, desde lenguajes visuales diferentes, pero complementarios, exploran lo que persiste más allá de la presencia humana: las sombras, los rastros y los silencios. La exposición se podrá visitar en el Espacio Carles Hac Mor de Cardedeu del 29 de diciembre al 30 de enero de 2026.
El título, Démosle vueltas , ya apunta una actitud: mirar de nuevo, insistir, girar alrededor de la imagen para descubrir capas ocultas. En este sentido, la exposición funciona como un diálogo entre dos formas de entender la fotografía como herramienta de pensamiento y de memoria.

Por un lado, Joan Ramell centra su investigación en la relación entre la luz y la sombra, asumiendo la sombra no como una ausencia, sino como una presencia significativa. Sus imágenes invitan a mirar lo que habitualmente pasa desapercibido, lo que no ocupa el centro del campo visual pero que contiene una fuerza expresiva sutil y persistente. Tal y como expresa el propio artista: “Fotografiar una sombra es mirar lo que no se ve, la forma sin cuerpo, la voz muda de la luz que nos habla”. Esta aproximación convierte a la sombra en un espacio de proyección simbólica, donde la memoria y la percepción se confunden.
En paralelo, Jordi Aligué desarrolla un trabajo fotográfico centrado en la arqueología industrial de Cerdeña, recorriendo antiguos complejos mineros hoy abandonados como Argentiera, Ingurtosu, Laveria La Marmora, Rosas, San Giovanni, Monteponi o San Giorgio. A través de su mirada, estos espacios en desuso dejan de ser simples restos del pasado productivo para convertirse en paisajes cargados de tensión estética y poética. Las estructuras degradadas, los volúmenes erosionados y las superficies marcadas por el tiempo son transformados en composiciones de gran potencia visual que interpelan al espectador.

Tal y como señaló la desafortunada Ester Xargay, el trabajo de Aligué convierte el desuso en lenguaje, y la ruina en materia activa de significación. Sus fotografías no documentan, sino que interpretan; no describen, sino que reformulan los espacios industriales como escenarios de memoria colectiva.
En conjunto, Démosle vueltas se construye como una propuesta que trasciende la simple exhibición de imágenes para convertirse en una experiencia de mirada lenta. La exposición invita a habitar el tiempo de la fotografía, a dejarse llevar por la relación entre luz y sombra, presencia y ausencia, pasado y percepción contemporánea. Una invitación a mirar —ya pensar— desde lo que a menudo queda en los márgenes.